domingo, 1 de octubre de 2023

La pregunta del millón. ¿Quién soy?

Hablamos con Ana Cristina Monroy Barreneche, documentalista colombiana con estudios en España y Argentina, con veinte años registrando hechos colombianos, bajo miradas diferentes, criticas, que ponen a pensar.

Wilmar Jaramillo Velásquez/Redacción General/ el Pregonero del Darién.

Ana Cristina Monroy Barreneche,
 durante la presentación de su
documental: ¿Quién Soy?
Ana Cristina llegó a Carepa a presentar su documental, Quien Soy, en el marco del programa, Miradas de Justicia, que ejecuta la Corporación Río Abajo Cultura y Comunicaciones, proyecto apoyado por el Programa Justicia Inclusiva de USAID, por medio del cual intentan fortalecer la confianza en la justicia de la población y de los medios de comunicación regionales.

Toda una gran coincidencia entre el programa y el documental que en síntesis no es otra cosa que una mirada de justicia hacia una población estigmatizada y excluida.

Dicho proyecto busca dar visibilidad a la población LGBTIQ+, lograr la concienciación acerca de los derechos de las personas de la población diversa, promover una actitud más objetiva acerca de estas personas, es decir, erradicar prejuicios y actitudes tales como la homofobia y la transfobia, que se ven claramente reflejados en sociedades donde estas poblaciones no pueden verse reconocidas en su entorno.

¿Quien Soy?, es un documental crudo,
real, sin maquillajes ni arandelas superfluas
Y cuando decimos coincidencia, es porque justamente el foco central del documental encierra esta temática de una manera cruda, real, dolorosa, además narrada por sus propios protagonistas.

El documental es toda una proeza, que se condensa en 70 minutos, pero nadie sabe que detrás hay quince años de grabación, de sacrificios, de entregas, de luchas, de tragedias y de alegrías. Todo un esfuerzo técnico y humano, sobre todo cuando los presupuestos no son los más holgados. Todo un detrás de cámaras que daría para otro documental, no menos importante.

Pero es que detrás de esta periodista de la Universidad Pontificia Bolivariana, se esconden dos décadas de experiencia, con estudios en diferentes áreas y técnicas en España y Argentina, sumado al olfato para direccionar las cámaras, su sentido social y sensibilidad humana, para compartir con los habitantes de la otra Colombia, la Colombia profunda, la olvidada, la discriminada, la de la hipocresía y la doble moral, de meterse literalmente en los zapatos del otro.

Ana Cristina tiene su sello propio como
 documentalista y es la profundidad
 social con que aborda los temas.
En esos andares Ana Cristina apuntó sus radares hacia el Chocó biogeográfico, en busca de los famosos alabaos, cantos ancestrales, tradicionales del pueblo chocoano, con los que rinden culto a sus muertos, para encontrarse con un drama humano, que finalmente la direccionó a la realización del documental: ¿Quién Soy? “De verdad que no andaba buscando este tema”, no dijo.

Cruzando los caudalosos ríos del Chocó, observando sus ríos y emblemáticos paisajes, como postales al natural, Ana Cristina se cruzó con Jesús Emilio Martínez Ibarguen hoy Stefany Martínez.

Jesús Emilio, se movía en una tremenda disyuntiva, en una población machista, religiosa, hipócrita e intolerante, era prácticamente la primera persona que se enfrentaría decididamente a todo este engranaje de discriminación de la sociedad, para dar paso a Stefany Martínez, la mujer que llevaba dentro, que le susurraba al oído desde hacía años.

Fue así como en medio de la soledad, la discriminación, las palizas de su señora madre y las miradas de desprecio de sus vecinos, inicio su camino, comenzó a vestir atrevidas prendas femeninas, a calzar tacones, a maquillarse y peinarse coquetamente, a darle rienda suelta a Stefany, la mujer que tenía reprimida en su interior.

Stefany recorre un mundo sórdido, fatal, incómodo para ella misma, siempre interrogándose, sobre quién es en realidad, para dónde va, cuál es su verdadero rumbo, mientras sufre la presión de su madre que ora para que vuelva a la “normalidad”. en esa confusión, Stefany termina renunciando a todo, al camino recorrido y al reconocimiento logrado para ser aceptada como mujer Trans y un día opta por intentar destruir ese pasado, empaca su ropa y se le envía a su progenitora quien la luce orgullosa, orgullo por vanidad de mujer y orgullo porque su hijo “regresa como hombre”, incluso sueña con un nieto.

Faltaba mucho trecho

Ana Cristina se sumerge en este dilema tan confuso para ella como para él o la protagonista, pero siempre ha navegado por aguas difíciles, así que luego del impacto recibido al saber que Jesús Emilio vuelve a ocupar el cuerpo de Stefany Martínez, no duda un solo instante en apoyarla y darle continuidad a la historia, al drama tan real como las aguas del Andagoya y las selvas que lo circundan.

Jesús Emilio regresa a su tierra, retoma su trabajo en una sala de belleza, atiende su clientela, pero los interrogantes lo azotan día y noche, duda de su existencia, de su fe, pareciera estar pavimentando el camino hacia el suicidio, está acorralado en medio de una soledad de miedo. ¿Quién Soy?, Es el interrogante que le golpea la cabeza, que le siembra la duda permanente.

Un variado público, asistió a la
presentación del documental.
Luego de mucho meditar, de reflexionar, de hablar con él mismo desde lo más profundo de su interior, Jesús Emilio vuelve al cuerpo “soñador e idealista” de Stefany Martínez Ibarguen, se maquilla, se viste y se peina coquetamente, se calza sus tacones nuevamente y emprende el viaje interior, sin mirar atrás, lejos va quedando el río con sus aguas tranquilas, como tranquila va quedando su alma que ya encontró reposo.

Otro pueblo del Choco más tolerante y diverso, le abriría las puertas, la acogería como funcionaria de la Mesa de Victimas y vocera de la comunidad LGTBIQ+

 La documentalista:

El éxito de esta documentalista en sus producciones, se da por la forma como introduce a los propios protagonistas en sus obras, en este documental, Jesús Emilio-Stefany y su señora madre, Enelfina Ibarguen, actúan  con una naturalidad  pasmosa, como experimentados actores, en el marco de una escenografía sencilla, elemental, cotidiana de  un pueblo perdido en la manigua  de la selva  con sus problemas , desventuras y alegrías, bajo una narrativa fresca, real, sin muchas arandelas superficiales, dejando que la realidad y la crudeza de los hechos se revelen solos al público, que finalmente será  el verdadero juez.

Ana Cristina vibra relatando con gran fluidez la historia de su documental, lo lleva en las venas, lo siente muy suyo, lo vivió minuto a minuto, tiene escuela, su sello no es nuevo, está estampado en otros trabajos de no menos profundidad social como:

Miradas críticas y reales
  a la otra Colombia.
Mujeres no contadas, Este pueblo necesita un muerto, ligado a ¿Quién soy?, Por si se te olvidó la letra, Desde diversas orillas, Septipensante soy yo, Cartas desde la infancia, Todos somos amarilla, A qué suenan tus ojos.

El documental referido en esta nota, ¿Quién soy? fue ganador en la categoría de escritura de Proyecto del Fondo de desarrollo Cinematográfico – FDC y del Estímulo de Fortalecimiento de la Comisión Fílmica de Medellín). Así mismo, en 2016 dirigió en los departamentos de Antioquia y Córdoba cinco documentales de la serie La paz silenciosa para el programa Colombia responde, trabajo que fue nominado a los Premios TAL (Televisión América Latina).

Además de otras distinciones, en 2018 ganó el premio Referentes Arte y Cultura Ciudad de Medellín como reconocimiento a su trayectoria profesional. (Fuentes/Otra Parte/Ana Cristina Monroy Barreneche)

Finalmente  la documentalista le deja como mensaje al público en general, que aprendamos  a vivir en medio de la diferencia, a respetarnos, a entendernos y amarnos.

Urabá -octubre-01-2023.