Si una ex monja que se salta a brincos los principios básicos de la ética y la moral, que pudo hacer todo por nuestros jóvenes y no hizo nada, hoy dice representar grandes valores, entonces caminamos rumbo al infierno. De razón se perdieron tantos muchachos.
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| Wilmar Jaramillo Velásquez |
Una
ex monja, Guadalupe Herrera Olaya quien rigió los destinos de un importante plantel
educativo con rigor y el látigo ultraconservador, escondida en presuntos
valores y principios morales, una tutora que hoy ni sus exalumnos ni los padres
de familia quieren ver, que su patrocinador le dio una palomita de secretaria
de educación para perfilarla como su sucesora, que el mismo patrocinador le
hizo una obra de afán en su institución para que a las carreras mostrara algo
de gestión.
Ex
monja que sumisamente acompaña a su patrocinador violando todos principios
éticos y morales a las comunidades a tranzar obras que no hizo a su debido
tiempo, pero que hoy las muestra como prioritarias; que servilmente le lleva la
botella de agua mientras él actúa de politiquero pisoteando la ley como lo
muestran los videos.
Ex
monja que le conoce todas las travesías que ha hecho como alcalde, muchas en
poder de las autoridades investigativas incluyendo el intento de apropiarse con
argucias de un inmueble producto de una herencia, el mismo que le fue dado en
alquiler y que la justicia está por dirimir.
Ex
monja que ve con júbilo como contratistas y empleados de la alcaldía, temerosos
de perder sus puestos de trabajo, hacen política a su favor mientras ella
indolente y cínica va dando lecciones de ética y de moral.
¿Leería
esta ex monja arrepentida el último informe de la Contraloría General de
Antioquia, que ni siquiera hizo el cierre de auditoria en Carepa, lo que
significa un proceso abierto? No, ni le importa, ella sigue mirando para el
otro lado, insistiéndole a los incautos en su discurso de decencia politiquera.
«Yo, la
peor del mundo» escribiría de su puño y letra Juana Inés de Asbaje Ramírez de Santillana o sor
Juana Inés de la Cruz, la misma que hoy se revolcará en su tumba, junto a uno
de los padres de la ética, Tomás de Aquino, al ver la dantesca escena.
Pero el camino al infierno es ancho y atractivo, otra mujer, Liliana Bedoya, de la que la juventud de Carepa golpeada por todos los frentes, la violencia, la falta de educación, cultura y oportunidades esperaba mucho, termina aliada de los peores partidos, los más retardatarios en su afán de ser alcaldesa:
El Centro Democrático y Cambio Radical
y como si algo faltara , Creemos, el partido del tal “Fico” del cual no hay
que dar mayor información, ya
ustedes saben de qué estamos hablando,
partidos que le niegan a los trabajadores
la posibilidad de recuperar los derechos que les robaron, que le niegan a los colombianos una reforma a la salud para que
todos tengamos los mismos derechos a la hora de acudir a una consulta.
Pero lo peor de todo, es como se esconde
detrás de un color fucsia, vistosito y amable, para engañar a los electores, a
los que le da vergüenza decir que representa a semejantes partidos. Vale
aclarar que el Partido Verde no avaló a ningún candidato a la alcaldía de
Carepa.
Para completar, al señor Herrera le
impusieron a última hora a un ilustre desconocido como candidato a gobernación
de Antioquia, un hombre del Centro Democrático, lo que ocasionó una enorme
desilusión entre sus electores. Carepa no es una plaza atractiva para este
partido.
“Todo indica que los tres hombres en la contienda quedarán liquidados este 29 de octubre, que una mujer regirá los destinos de Carepa”. Se conoció además una encuesta en la cual el 75.2% de los ciudadanos, no están de acuerdo con la política de cemento del actual alcalde y piden vivienda de interés social”
Para rematar, al candidato del Centro
Democrático a la Gobernación de Antioquia, es decir de la señora Liliana Bedoya
y Jaime Herrera, Andrés Julián Rendón, le acaban de anunciar imputación de
cargos, además de pedir medida de aseguramiento, por delitos contra la
administración pública. Estas son las lumbreras que nos quieren gobernar, así
nos creen de torpes.
Por el lado del señor Domingo Guzmán, un
exalcalde que busca su reelección, lo avala el Partido Conservador, otro
enemigo acérrimo de todas las reformas que propone el presidente Petro y en el caso
del señor Agapito Murillo, terminó al lado de un nuevo partido llamado
Independientes, pescadores en río revuelto. Este es el oscuro panorama que vive
Carepa hoy, a escasos días de ir las urnas.
Una gran ventaja, que la campaña ha
trascurrido en calma, en paz, y esa es una de las grandes fortalezas de la
democracia por diferencias que tengamos.
Tuve en mis manos una de las encuestas
internas más serias y contundentes hechas en Carepa y fuera de dar como
ganadora a la candidata del Pacto Histórico, Aida Luz Jiménez, dice que el 75,2%
de los consultados no está de acuerdo en que los recursos públicos se inviertan
en pavimentos, reclaman vivienda de interés social, lo que significa un rechazo
al programa bandera del alcalde saliente, quien se quiere quedar otros cuatros
años en cuerpo ajeno.
De mi parte, yo ya tomé la decisión, votaré
por Aida Luz Jiménez para la alcaldía, es la propuesta más real y aterrizada
desde mi punto de vista, además de la conexión directa con el gobierno del
presidente Petro a quien apoyé, esto le traerá grandes beneficios a este
municipio en los próximos cuatro años, en todos los órdenes.
No puedo dejar pasar esta oportunidad sin
ofrecerle mis disculpas al pueblo de Carepa, por haber votado mal en la campaña
pasada, lo hice por ese señor al que le dicen “El Amiguito” quien resultó ser amigo
de otras cosas, menos del pueblo.
Tengo la certeza que estamos a tiempo de evitar
que Carepa caiga al abismo, que lo podemos rescatar del infierno.
Urabá-octubre-2023.




