Demasiada incertidumbre en un mundo rodeado de depredadores dispuestos a destruirlo en cualquier momento.
Miguel
Ángel Echeverri/Cultural/ El Pregonero del Darién.
Sin embargo,
nuestro orgullo, nuestro egoísmo pueden más y nos conducen a pensar en que
somos los reyes, los únicos y por ello nos tomamos el derecho de irrespetar, de
violentar el entorno inmediato que nos ofrece la posibilidad de supervivencia.
Reflexionemos
sobre esta pregunta: ¿cómo ser humano habitante de este planeta que me brinda
todos los elementos para poder vivir, cuál es mi compromiso real y qué estoy
haciendo para evitar su lenta extinción?

