jueves, 12 de octubre de 2023

La hermana Carolina: Una vida al servicio de los pobres

En vísperas de los 30 años de Compartir, dialogamos con su mentora y pilar fundamental. Un recorrido por el camino de los que menos tienen.

Wilmar Jaramillo Velásquez/ El Pregonero del Darién.

Hermana Carolina María Agudelo
 Arango, alma y nervio de Compartir.
Pueden ver el video completo con la entrevista, en nuestro canal: https://youtube.com/@elpregonerodeldarien5997?si=heWkNsDBd8VoLOwH

 La Fundación Diocesana Compartir, cumple en enero próximo tres décadas de actividades al servicio de los menos favorecidos, de los pobres, sin muchos rodeos, un camino espinoso, complejo, pero también lleno de satisfacciones.

Al frente de esta institución está desde sus inicios una mujer de temple y carácter, humanitaria, servicial, cuya única vocación ha sido esa, servir a los que nada tienen, la hermana Carolina María Agudelo Arango, una antioqueña de cepa, que ni la peor crisis ha podido derrotar.

¿Balance de estas tres décadas de actividades?

No te voy a decir ni cifras porque han sido tantas las mujeres que han pasado por Compartir, tantos los muchachos y los niños que casi que yo diría que perdemos la cuenta, un promedio de 3000 mil personas anuales, las cuales van cambiando lógicamente pero es un balance muy satisfactorio, sentimos que un equipo tan grande como el que hoy tiene Compartir, somos un grupo de aproximadamente 200 personas en esta labor, muy comprometido, una gente con una vocación de servicio muy grande que yo siempre he dicho uno solo no hace nada, siempre tiene alrededor gente que empuja y por eso te digo es muy satisfactorio porque hemos podido atender tantísima gente.  Tantos niños menores de 5 años como pre adolescentes, muchachos desde los 7 hasta los 15 años, grupos de jóvenes, además de las viudas mujeres desde el comienzo de Compartir.

Una vida al servicio
 de la humanidad.
Realizamos semanalmente lo que llamamos las tardes de Compartir; con nuestros beneficiarios se realiza un trabajo psicosocial de atención directa con los niños en hogares infantiles con un programa que se llama, Hogares Día y con las mujeres las tardes de Compartir, además, alrededor de todo eso se atienden en la oficina principal todas las personas que llegan en busca de alguna ayuda, de algún paliativo.

La caridad inspira

En Compartir se hace como dice nuestra madre fundadora Marie Poussepin: Hagan todo lo que la caridad les inspire y ese es Compartir, todo lo que la caridad inspire, tenemos desde hogares infantiles donde albergamos 1300 niños diarios, tenemos jóvenes en lo que llamamos hogares días un promedio de 800 que están en la jornada contraria a la escolar, tenemos las mujeres viudas que asisten ya dije, las tardes del Compartir.

La hermana Carolina dice que no
es hija adoptiva de Urabá, sino
que es de esta región.
Otros proyectos además de este de índole educativo, la construcción de viviendas dignas, que las mejores viviendas que se han podido construir en lo que llamamos interés social, porque han sido viviendas gratuitas, una belleza de casa hasta el punto que una viuda me decía, hermana se me creó un problema con mi casa, yo dije ¿cuál? me dijo, yo ya no quiero salir de ella, no quiero ni salir a la puerta, es decir estaba tan contenta dentro de su casa y le gustó tanto que estaba feliz.

Son casas muy agradables, además de eso promovemos con las mujeres pequeños proyectos rentables, muchas mujeres tienen sus negocios, todavía hay mujeres que desde el comienzo se les montó lo que llamamos la pequeña modistería, porque teníamos clases de modistería, se les daba sus máquinas de coser, también otros proyectos como tiendas.

 No faltan los líos

Lo  único que nos queda en este momento es Pasaban, que es un producto de bananito que por cierto en este momento está pasando dificultades muy grandes por dos razones, porque se incendió un terreno que teníamos al lado y se lo teníamos alquilado a una empresa que se llama La Granja y se quemó totalmente, era una especie de bodega y perjudicó mucho a Pasaban ya que  se quemaron unos hornos, el techo del segundo piso se quemó, estamos bregando a restaurar esto.

"Compartir entró a llenar el vacío que la guerra dejó en miles de familias de Urabá, una mano tendida, para estudiar trabajar y subsistir"

 El segundo factor es que tenemos otra empresa, Las Mazamorras que produce banano y que es como nuestra competencia con la cual tenemos muchas dificultades, nos demandaron inicialmente cuando producíamos el Chocobanana y ellas lo habían registrado como marca, siendo, además un producto que vendíamos nosotros, vendían los carretilleros por las calles.

 Mucha gente  se ganaba la vida vendiendo sus bananitos, pero esto nos trajo una problemática muy tremenda, hemos pagado millonadas en la defensa, ganamos el pleito pero luego se nos puso otra demanda y hoy  seguimos emproblemados, esto con respecto a este producto.

Una religiosa que hace magia con la
 plata, convierte un peso en dos y tres.
También tuvimos que dejar otros proyectos pero hace mucho tiempo cuando empezó el gobierno a pedir que la mujeres tenían que estar vinculada a la seguridad social, a ellas no les alcanzaba la plática para pagar seguridad social y para sacar utilidad al negocio que tenían, esa fue una razón por la cual muchos se redujeron, pero seguimos con muchas mujeres con sus pequeños negocios y al lado de eso a muchas les hicimos posible que estudiaran, entonces tenemos mujeres técnicas en primera infancia y profesionales, tenemos abogados, ingenieros, un regente de farmacia, profesionales en psicología.

 Además, el personal de Compartir un 60% también son víctimas de la violencia vinculados a la Fundación, Compartir ha sido una fuente de trabajo para las mismas mujeres o las hijas de nuestras mujeres. Tenemos concejales también, no nos metemos en política, pero tenemos concejales, esperamos que sean muy buenos.

Hablemos de los orígenes

Compartir nace en 1994, a mí me envía la Provincial, llegué el 31 de enero, toqué tierra urabaense y el 7 de febrero ya estaba funcionando Compartir en una casa en el barrio Vélez, con un aporte que me entregó la Diócesis y mi comunidad, la Diócesis me dio un millón de pesos y mi comunidad me entregó 200 mil pesos y con eso empezamos.

Fue una cosa muy bonita, casi a los dos años mi comunidad me acompañó a todos los municipios de Urabá a buscar las viudas y con un aporte del gobierno nacional y otro que conseguimos con España, creamos centros en cada uno de estos municipios, excepto Vigía y Murindó, empezamos a recoger las viudas y formamos centros de atención, en estos pueblos, unos en casas arrendadas, otros en unas casas en comodato con cada municipio.

La hermana Carolina recibe un ejemplar
 del libro: Crónicas del Camino" del
periodista, Wilmar Jaramillo Velásquez.
Como el recurso nos alcanzaba, pusimos los hogares día, que fue un programa bandera en un comienzo porque estaban los muchachos siendo reclutados para ir a la guerra, era la época dura y te lo voy a decir, los paramilitares ya haciéndole contrapeso a la guerrilla, tratando de acabar con  ella, reclutaban a los muchachos para irse a estos grupos, entonces con en el afán de que los hijos no se fueran a eso, creamos los hogares días y en esos hogares días teníamos de a 100, 120 aquí en Apartadó, 180 muchachos que venían en la jornada contraria a la escolar y así nació compartir.

En cada uno de los municipios tuvimos algunos apoyos, de entidades nacionales para la parte psicológica, empezamos a atender a los muchachos y a las mujeres psicológicamente, fue todo un proceso de resiliencia muy bonito, hasta el día de hoy seguimos atendiendo psicológicamente a la población y seguimos brindando este apoyo a nivel de los hogares día.

Seguimos atendiendo a los muchachos, ya no solamente hijos de viudas porque gracias a Dios de unos años para acá se ha empezado a mermar la cantidad de viudas en esa forma tan exagerada, al punto de que hoy son muy pocas las que entran, pero sigue llegando población desplazada, sigue habiendo desplazamiento y tenemos mujeres ya muy vulnerables que les prestamos atención, les ayudamos en sus pequeños proyectos, pero ese nacimiento fue en 1994 con el apoyo o mejor dicho llamadas por monseñor Isaías Duarte Cancino a las Hermanas de la Presentación y yo felizmente fui enviada.

¿De dónde viene esa vocación servicio?

Yo creo que hay cosas que son innatas, creo que tengo una vocación de servicio desde el nacimiento cuando yo era una niña, en el colegio mi mamá me decía, ¿voz es que sos la abogada de los pobres o qué? porque donde había una injusticia yo me metía, había alguien llorando o había alguien a quien estaban abusando o un pelado le estaba pegando a otro, ahí estaba yo, y donde había un grupo de niños yo estaba ahí para jugar con ellos o para enseñarles algo, no solamente la vocación de servicio sino para la vocación de maestra.

 Yo fui maestra mucho tiempo después estudié trabajo social que combina muy bonito con la pedagogía, saqué mi título de normalista y luché muchísimo para combinarlo con el trabajo social y esa vocación de servicio me ha acompañado toda la vida y es que mi vida no ha tenido más sentido que el otro, que el hermano, en mi estilo, en mi modo de ser, pero siempre en la ayuda del otro.

No hay duda que la
Hermana Carolina es
 la persona mas querida
 y reconocida en Urabá.

¿Un poco de sus orígenes?

Yo creo que ya soy hija legitima de Urabá, es que 30 años aquí ya me siento de acá, ya  tomé agua de pozo y todo, pero nací en Betania Antioquia, la  capital mundial de la música guasca, la llaman “Gorra Vieja” porque desde lo alto se ve como si fuera una gorra en un viejo.

Un pueblo muy lindo donde no tuve la oportunidad de vivir porque a los dos años mi papá que era liberal y estaba esa violencia conservadora en la  fina, mi papá era el telegrafista del pueblo, entonces  nos dijo: yo me tengo que ir para Medellín porque están matando a todos los liberales y yo soy liberal, entonces se tuvo que ir desplazado para Medellín, incluso vivimos en Medellín, en un barrio llamado La América, hasta que entré a la comunidad  a los 19 años.

Hablemos de los apoyos

Siempre la Diócesis de Apartadó ha estado brindando su apoyo, mi comunidad las Hermanas Dominicas de la Presentación han estado siempre ahí ante cualquier necesidad que se presente y han hecho aportes muy generosos para la construcción de viviendas.

Un apoyo fuerte lo tuvimos de varias asociaciones de España, durante cinco o seis años, el primer psicólogo que tuvimos nos lo dio el PNR (Plan Nacional de Rehabilitación) siempre la atención psicológica y la salud mental la hemos tenido muy presente.

Más adelante con motivo de un premio Internacional que nos ganamos, el Jaime Brunet, don Arturo Calle  estaba oyendo el programa que me hizo Darío Arismendi y desde eso en el año 2000 se animó para entregarle a la fundación en Turbo cuatro millones de pesos mensuales, entrega que hoy día sigue haciendo puntualmente y  que son una ayuda muy grande, tenemos ayuda de Alumbrado Público de Urabá , empresa  que  ha  sido para nosotros como una mano derecha, para los Hogares Días que tienen muy pocos aportes, pero entre  don Arturo Calle en Turbo, Alumbrado Público de Urabá, vamos avanzando.

También tenemos otro programa muy bonito que se llama, Padrinos Compartir, para sostener todos estos muchachos, hoy día recibimos un aporte que nos da Comfama desde el programa: “Semillas en Tierra Fértil” entonces estos han sido nuestros grandes apoyos, el ICBF va a financiar niños menores de 5 años y como te decía Comfama se ha convertido en un aliado muy fuerte para sostener a más de 800 niños, también nos apoyan para sostener dos días a los niños en los Hogares Días.

Una mujer que a los 82 años trabaja
con una vitalidad envidiable.
De pronto al  hablar de apoyo uno deja gente por fuera, hemos tenido una amiga que se llama Doris Salcedo, una pintora internacional, ella también ha hecho unos aportes generosos con los cuales hemos podido mejorar espacios locativos, tuvimos también al ACNUR en algún momento y a OIM, toda esta gente nos ha tendido una mano, en estos momentos las administraciones municipales esporádicamente cada una, excepto Necoclí que año tras año nos hace  su aporte  que ayuda, porque si un municipio me dice, le voy a entregar 2 millones mensuales eso nos ayuda, porque  sostener un hogar de estos vale casi 10 millones de pesos mensuales, pero no importa eso ayuda muchísimo.

Miren les digo a todos los que me van a escuchar, el que quiere aportar  a Compartir 10 mil pesos mensuales hágalo, 20 mil hágalo y si son 50 o 100 que tan rico hágalo, todo centavo que llega se convierte en muchos pesos todo irá siempre a mejorar la calidad de vida de alguien, puede que se me escape gente entre todos los que han aportado para Compartir, los mismos funcionarios nuestros, algunos aportan su pequeño granito de arena, las familias de a poquitico, Compartir vive dignamente, pero necesita permanentemente que se le inyecten recursos para poder pensar en más cosas para la gente, es construir más casas, tenemos mucha gente todavía que va llegando nueva en la miseria, con el aporte de cada quien que quiera ayudarnos, podemos hacerle un favor y podemos poner a mucha gente a vivir con dignidad.

Una religiosa nacida para
 el servicio de los medas.

¿Cuál es el truco para multiplicar el dinero?

 Yo creo que eso se lo aprendí a mi papá y a mi mamá, de mi papá yo creo que aprendí la honradez yo siempre digo que nunca somos tan honrados como para gloriarnos de eso, pero si se trata de distribuir bien el dinero y de mi mamá vi la economía, mi papá decía, si yo no hubiera tenido la mujer que tengo, hubiera sido muy pobre porque él era muy botarato, pero mi mama era la que tenía el control y aprendí de una mujer que no tenía mayor estudio, pero era una financista innata.

La única de siete hijos que le aprendió a mi mamá creo que fui yo y me encanta porque la gente dice, hay que pereza manejar dinero y yo les digo a mí me encanta manejar el dinero y hacerlo rendir.

Monseñor Isaías Duarte Cancino era muy bravo, la gente le tenía miedo y yo aprendí a quererlo mucho y no alcancé a estar con él sino dos años escasos tal vez menos y el aprendió a apreciarme también mucho y cuando me entregó el primer millón de pesos  del que hablé ahora, yo fui a darle cuenta a los tres meses y le dije, monseñor se me acabó el millón y le agregué, aquí le traigo el  informe de lo que hice con ese millón y él dijo: ¿y esto fue lo que usted hizo con este millón? si monseñor me rindió muy poquito o qué?, me dijo no, es que yo no había visto un millón que se alargara tanto tanto… entonces me dijo, ¿cuánto más necesita? y yo le dije, présteme un millón ahora y deme una carta abierta para yo presentar proyectos yo le pagué su millón y me dio carta abierta y empecé a buscar recursos, justamente el programa por la Paz de los Padres Jesuitas empezó a darnos un aporte de 150 mil pesos mensuales, no se me olvida durante, dos o tres años, la verdad es  que con ese dinero hacíamos milagros.

Alguna vez una funcionaria de una entidad que estábamos invitadas a una reunión, cuando entré ella estaba sentada en una silla y dijo, “ya viene la hermana Carolina, que vendrá a pedir” yo la alcancé a oír y me arrimé a la mesa a saludar, ¿hola cómo estás?, sabes te alcancé a escuchar cuando dijiste qué vendrá a pedir la hermana Carolina; no había pensado en pedir aquí nada, pero voy a ver que se me ocurre.

Ahora los migrantes

Es una alegría muy grande la que nosotros tenemos en este momento de poder aportar a esa problemática tan tremenda que tenemos no solamente a nivel de Urabá sino mundial diría yo, pues está claro que es así y los migrantes que pasan por Necoclí que son cientos diariamente, nosotros nos preocupamos por eso y con el apoyo de la Diócesis de Apartadó y luego con el apoyo de algunas instituciones, logramos entrar a trabajar con ellos desde la Fundación Diocesana Compartir.

El obispo que puso sobre los hombros
 de la hermana Carolina la Fundación
 Compartir, hace 30 años.
Estamos liderando un proyecto para 200 mujeres y niños con comida caliente dos veces a la semana, no nos alcanza sino para dos días a la semana, pero desde la Diócesis y desde otras instituciones atienden  los otros días y nosotras logramos hacerlo no solamente haciéndolo con comida caliente sino que también los atendemos en playa, en atención psicosocial y a los niños en prácticas de recreación es un programa que a nosotros nos ha llenado de satisfacción, nos alegra muchísimo, la hermana Irayda Martínez Espinosa está a la cabeza más directamente de ese programa, con el apoyo de la hermana Cecilia  y  ese proyecto nos permite estar cerca de las mamás migrantes, lógicamente también sus padres porque muchas vienen acompañadas de sus padres y de los niños migrantes y tenemos mucha ilusión que para el año entrante tendremos una casa nueva para los migrantes donde entregaremos los alimentos, vamos a atender a los niños en programas de recreación y estamos insistiendo mucho en eso, en que nos asignen un espacio, una casa para atender a los niños.

También  dentro de este programa de migrantes se nos ha  encendido el bombillo, trabajar con los comerciantes un pacto que nosotros hemos llamado “comercio justo” entonces los invitamos con el apoyo de la alcaldía de Apartadó, la directora de la Asociación  de Comerciantes, nos citaron a todos los comerciantes, asistieron más de 40 y con ellos hablamos para decirles que se comprometan para sacar un código QR, que se comprometieran a cobrarle a los migrantes no más de lo que se cobra a cualquier  ciudadano, temíamos que se les explotara, entonces logramos que muchos comerciantes firmen ese pacto con nosotros, fue una ceremonia muy bonita y en este momento hay muchos comerciantes comprometidos, hoteles y otras entidades que suministran elementos que necesitan estas personas, entonces estamos logrando que ya para el migrante el paso por Urabá, sea menos traumático, porque los habíamos convertido en objeto de explotación .

¿Cómo le gustaría que la recordaran?

Que me recuerden como quien quiso tener siempre una mano tendida, yo pienso que uno nunca deja nada hecho, uno sirve, sirve y sirve y me gustaría seguir sirviendo hasta que muera.

Un mensaje al pueblo de Urabá

Yo le diría a la gente que no se canse de luchar por sus sueños, no se cansen, no solamente de soñar, sino de luchar por conseguir esos sueños y que no se reserve nunca para si, nada de lo que tienen piensen siempre en el otro, que siempre hay alguien que te está esperando.

¿Qué piensa de los políticos?

Los políticos son objeto de mi oración diaria

¿Todavía le gusta los caminos de la vida?

 Siii…porque fue la primera canción que canté cuando me sentí muy derrotada en los primeros meses de Compartir. Termina la entrevista cantando apartes de esta canción… “Los caminos de la vida, no son como yo pensaba…

"Compartir es sinónimo de amor, de solidaridad, son 30 años vistiendo al desnudo, dando de comer al hambriento, brindando techo al desprotegido y educando generaciones"

Los interesados en ver la entrevista en video, pueden ingresar a este enlace: https://youtube.com/@elpregonerodeldarien5997?si=heWkNsDBd8VoLOwH

Uraba-octubre-2023.