jueves, 25 de enero de 2024

Debate por la elección del rector del alma mater

Aparece la posibilidad de elegir un rector que provenga de afuera, lo que, por no tener así vasos comunicantes con el establecimiento Universitario, tendría mayor libertad para maniobrar.

Luis Alfonso Ossa B./ Opinión/El Pregonero del Darién

Médico/Luis Alfonso Ossa B.
A manera de abrebocas por ahora y para solo  iniciar la discusión,   mediante esta propuesta algo  audaz quiero invitar al colectivo universitario y empresarial de Antioquia a que evaluemos el acontecer en  la Universidad de Antioquia durante los últimos años, en particular los ocho años anteriores, durante los cuales el campus universitario ha venido sufriendo un deterioro profundo  fundamentalmente en lo relacionado con la cotidianidad social que allí se desenvuelve llegando hasta el extremo de que en nuestra ciudad universitaria pareciese desarrollarse con  más éxito cualquier otra actividad absolutamente ajena a lo que concierne a la Academia.

Las plazoletas y los pasillos de ciudad universitaria parecen más bien una sucursal del Paseo Bolívar en los bajos del viaducto del Metro. un mercado persa, dirían otros, es lo que se ha ido consolidando en nuestro campus donde solo deberían expresarse actividades eminentemente relacionadas con la cultura.

En días pasados conoció la comunidad universitaria un sólido y  descarnado texto  escrito por el Profesor Sebastián Gómez (“Festejar la Lumpen Universitas”) donde con mucho valor y entereza  el autor fotografió con las palabras ese mercadillo que cada día coge más fuerza consolidándose sin que haya reacción  opositora por parte de autoridad alguna  académica pero tampoco  gubernamental, con el agravante que a la sombra del Mercadillo Persa, en un principio pero  hoy ya desparpajadamente  a la luz pública y  sin ambages, ha florecido  allí y con mucha fuerza  un

mercado creciente de micro tráfico de estupefacientes, el mismo que le ha infringido   a la vida universitaria un sin número de expresiones delictuales que han venido dando al traste con la otrora bucólica tranquilidad de la vida cotidiana en ciudad universitaria.

Creemos que estos últimos años han sido una prueba de fuego para las administraciones de nuestra Alma Mater sin que hayan logrado diseñar siquiera una política medianamente clara para ponerle coto al deterioro interno del orden cotidiano en campus universitario.

Por eso entonces aparece  la posibilidad de pensar en elegir un rector que provenga  de afuera, lo  que por no tener así  vasos comunicantes con el establecimiento Universitario actual  tendría mayor libertad  para maniobrar con la autoridad e independencia suficientes para emprender el  diseño, dentro de lo estatutariamente permitido, de  una sólida estrategia para que la Universidad pueda enfrentar el grave problema de seguridad interna que ese deterioro lumpenesco, del que habla el escrito del profesor y que le ha infringido tanto daño ya  a la vida cotidiana universitaria pueda  finalmente  ser superado.

Creo que estas ideas ameritan un debate descarnado que permita a la comunidad universitaria, respaldada por supuesto por la sociedad toda, decidir con propiedad si tiene o no sentido pensar en un personaje invitado de afuera del Alma Mater como futuro rector.