martes, 9 de enero de 2024

Sueñan despiertos con su republiqueta bananera

El Centro Democrático no deja pasar ocasión para intentar revivir el paramilitarismo en Colombia, a todas luces quieren otra orgía de terror y sangre de la que salieron casi impunes.

Wilmar Jaramillo Velásquez/Opinión/ El Pregonero del Darién.

Wilmar Jaramillo Velásquez.
Envalentonados con los pedazos de poder que obtuvieron en las pasadas elecciones territoriales, los voceros del Centro Democrático, especialmente en Antioquia, añoran el retorno del paramilitarismo.

Con rimbombantes nombres como “Frentes de Seguridad o “Red de Cooperantes” el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón quiere revivir los trágicos tiempos del poder paramilitar del que tanto se lucraron y por cuyas masacres y despojo de tierras, la mayoría de los determinadores quedaron en completa impunidad.

Muy pronto olvidaron que esos fueron los primeros pasos dados por su mentor, “Red de Informantes y Convivir” “son unos muchachos que van por el campo desarmados, con un radio para apoyar a la fuerza pública” decía el jefe para vender la idea que desencadenó en la peor matanza de colombianos de que se tenga registro en el último siglo.

Actúa de manera ligera, revanchista e irresponsable el gobernador de Antioquia al querer involucrar a un grupo de desempleados, con hambre y por unos pesos al conflicto armado, ponerlos como carne de cañón para que el clan del golfo los asesine, ¿acaso no conoce el despistado mandatario que cuando dicho clan ordena un paro armado en la zona de influencia los primeros acuartelados son la fuerza pública, mientras la sociedad civil, queda a merced del crimen?

Sueñan estos prepotentes mandatarios, tanto Federico Gutiérrez y Andes Julián, con sus republiquetas bananeras independientes del gobierno central, ¿por qué desconocen que el presidente de la nación es el responsable del orden público en todo el país, el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas? ¿De cuál institucionalidad es que hablan; de una creada por ellos para defender sus intereses?

Intentan fraccionar la fuerza pública, dividirla y curiosamente han vuelto con el embeleco ese de Antioquia Federal, muy autosuficientes ellos ante el poder central, pero guardan silencio con los 98 billones de pesos destinados por el gobierno de Gustavo Petro para Antioquia y se dedican a montar la narrativa del odio y de la división con el cuento peregrino que el presidente odia a Antioquia.

Involucrar a la sociedad civil en el conflicto armado, mezclarla con los cuerpos armados, con el nombre que le quieran poner, simplemente los convierte en objetivos de los criminales, todos sabemos cómo comienza este proceso y todos sabemos cómo termina, esa experiencia ya la vivió Colombia y repetirla sería un grave error.

Todo este entramado se resume en la falta de justicia, sin los responsables del paramilitarismo, sus actores intelectuales y materiales, sus financistas, hubiesen sido sometidos a la justicia, los promotores de estos aberrantes hechos no intentarían siquiera volver al pasado, pero que podemos esperar si el cerebro  lleva dos décadas echándole zancadillas a la justicia, saltándose  la Constitución a los brincos, burlándose de la justicia, apoyado por altos magistrados y de la mano del propio fiscal general de la nación, por fortuna ya en el ocaso, porque nunca  habrá un mal que dure cien años ni pueblo que lo resista.