Con respecto a la entrevista sobre la inmunidad diplomática, fue desafortunada la frase “me pareció poco indigno (sic) para el país, ver un expresidente en las cortes de Estados Unidos”.
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| Abogado/Jaime Bedoya Medina |
Estudió
en los mejores centros del mundo con excelentes, profesores y alumno del nobel
Amartya Sen. Conquistó la presidencia con un discurso impecablemente uribista,
porque sabía que criticarlo era echarse la soga al cuello; por eso no perdía
ocasión para reafirmar que no le quitaría una coma al proyecto del expresidente
y le funcionó; por lo mismo, no lo apoyé en el año 2010. Pero en el 14 trabajé
incansablemente por su candidatura después de que se nos hundió la querida
Clara López Obregón.
Otros
gallos cantaron cuando fue investido. Dijo en el discurso de posesión que las
llaves de la paz no estaban en el fondo del mar; ¡ah carachas!, como dicen los
rolos. Empezó dando muestras de independencia con el nombramiento de algunos
ministros que no le hacían gracia al expresidente. Finalmente, lo tildaron de
traidor, cuando inició las conversaciones en La Habana. ¡Calumnia! Puso paz en
su conciencia y fue a abrazarse con el pueblo cansado de 50 años de guerra.
Llegado
al ministerio de defensa descubrió los falsos positivos, investigó y
confeccionó una lista con 27 oficiales de alta graduación comprometidos en los
crímenes que Uribe no creyó pues “amo tanto a las fuerzas militares que me es
imposible aceptar tales fechorías”. Astuto como es, empezó a sentir en su
inaplazable decisión el alacrán pierna arriba, como en efecto le está subiendo.
Con
respecto a la entrevista sobre la inmunidad diplomática, fue desafortunada la
frase “me pareció poco indigno (sic) para el país, ver un expresidente en las
cortes de Estados Unidos”. No. No es indigno que un expresidente de cualquier
país esté ante una corte, criolla o extrajera pues el postulado sobre igualdad
ante la ley, es universal.
El
presidente Santos actuó correctamente, porque Uribe había salido con el 90% de
popularidad y si el paso siguiente hubiera sido investigación, extradición y
cárcel, este país habría caído en una guerra civil. Hoy es otro cantar: el
expresidente va directo a la justicia y el pueblo celebra. La derecha ingrata y
altanera no creyó a Santos. Pregúntenle a Gabriel Silva.
La
izquierda furibunda, irracional y terca, ataca a ese grande entre los grandes y
verdadero dueño de la finca, pues Uribe fue un mayordomo puesto temporalmente a
dirigirla hasta cuando quiso salirse de madre y, lo sacaron.
*El
uribismo bien arrecho por Los Juegos. No dice nada por la cantidad de senadores
comprometidos en el caso de las marionetas de Castaño. Doble moral.
*Apoyo
irrestricto al presidente Noboa, a las fuerzas armadas y a toda la
institucionalidad ecuatoriana.
*Qué
bonita primera dama: una fastidiosa que gasta la plata de todos como si nada.

