lunes, 6 de noviembre de 2023

¿El Pacto Histórico será un borroso recuerdo?

Los responsables de la debacle electoral en las regionales siguen navegando en la soberbia, sin reconocer los errores, a excepción de Gustavo Bolívar con su afilada franqueza.

Wilmar Jaramillo Velásquez/Opinión/ El Pregonero del Darién.

Wilmar Jaramillo Velázquez.

Este articulo está dedicado a quienes aceptan la autocrítica, el pensamiento crítico, como fórmulas eficaces para superar los problemas, las diferencias y para hacer frente a la realidad por cruda que sea. No apto para aduladores, comités de aplausos, lava perros y analfabetos disfuncionales. Ya he recibido varios insultos, vendrán más. He ahí el dilema.


Mientras que Uribe con más de 70 años encima recorrió el país acompañando a sus candidatos sin importarle que en varias partes era expulsado por indignados ciudadanos que le cobraban en la cara sus crímenes de estado, la juventud premiada por Gustavo Petro en listas cerradas (sin trabajar) no salía de la zona de confort, ni una caminata con sus candidatos ni un mensajito desde los mullidos sillones de la capital. Ni siquiera apoyo moral de lo que dicen tener tanto.

Fuera de la forma humillante como trataron a los aspirantes a cargos públicos a la hora de los avales, luego los tirarían a los leones en solitario, un abandono total, mostrando un desconocimiento por la provincia, un desprecio generalizado, justamente donde está la base electoral, la materia prima para la construcción de país, de proyecto político.

Y en medio de toda esta maraña de mezquinos intereses personales, de grupúsculos de poder a los que no escapa la familia del propio presidente, sus supuestos aliados se dedicaron a crear garajes políticos bajo la sombra del poder para competirle al propio Pacto Histórico, mientras que poco a poco van dejando solo a Petro para gobernar y capotear esa extrema derecha criminal desesperada por retomar el poder y no dejar escapar sus centenarios privilegios.

Además, mientras que el Pacto Histórico se disuelve en burocracia y rencillas parroquiales, no se quiso cohesionar en la región porque cada partido tiene sus propios intereses, (negocios), la Colombia Humana navega a contra corriente, sin dolientes, ni el mismo Petro la reconoce como su partido y sigue hablando de ciudadanías libres.

Los llamados “Independientes” supuestos socios, se unieron con lo peor en varias regiones, le dieron la espalda a quienes los llevaron al Congreso como en el caso de Antioquia y se aliaron al mercado tradicional electoral bloqueando al Pacto Histórico, como el caso de Carepa y Apartadó para no citar sino dos ejemplos.

Esa juventud que Petro premió con curules, Alex Flórez, Alejandro Toro, Susana, “Boreal” e Isabel Cristina Zuleta, terminó convertida en un saludo a la bandera, el primero, después del último escándalo con la policía  en Cartagena, no volvimos a saber de él, el segundo, terminó reducido a un politiquero más del montón, que por brillar en “Independientes” se hizo cómplice para derribar la Colombia Humana, de la tercera, ni hablar, no sabemos  si aún vive; después de su elección se la tragó la tierra y la cuarta, convertida  en pavo real a la cual la  provincia después de los atropellos recibidos le quedó debiendo, pero ella está  “es para  hacer leyes” y la provincia “no tiene experiencia electoral”. Bueno saber cuántas leyes de su iniciativa le han aprobado ya que las grandes reformas siguen en stop. O mejor en cuidados intensivos.

Como si algo le faltara a este incierto panorama, mientras la extrema derecha se unió para barrer en Antioquia, Daniel Quintero fulminado en las urnas, en vez de reconocer su aplastante derrota, bajarle a la arrogancia y seguir la construcción de país, se dedica a insultar públicamente a Gustavo Bolívar, dándole insumos a la otra orilla para que siga avanzando.

Bueno sería que esa cúpula capitalina se bajara del falso pedestal desde donde posa y pontifica y se dedicara a construir partido y me refiero expresamente a la Colombia Humana, que  no puede convertirse en la prostituta de  la política y me perdonarán las prostitutas, para que  grupúsculos insignificantes la vendan al mejor postor como ocurrió en Apartadó, donde este  tipo de trapisondas, algunas avaladas  por dicha cúpula, impidieron la elección de un concejal, en un municipio  donde Petro obtuvo más de 30 mil votos. Ni un modesto concejal se logró.

La casa necesita orden y solamente un revolcón profundo lo puede lograr, cohesionando la provincia, respetándola y dejar de tratarla como borregos electorales que es el trato que ha recibido en toda la historia.

Las maquinas electorales de la provincia están vivitas, en el caso de Urabá se impuso el viejo modelo, la plata, la contratación y todos los excesos concentrados en una sola palabra. De cambio cero.

Estoy de acuerdo con Yesid Arteta Dávila en su más reciente columna, están dejando solo al presidente, víctima de un indiscriminado bombardeo desde el poder económico que, usa sus máquinas de desinformación para desprestigiarlo e impedir los avances del cambio.

Y desde ya, que el revolcón que se avecina, elimine de inmediato el cuento de listas cerradas ya que no estamos de acuerdo en seguir regalando curules como en una piñata, los aspirantes deben trabajar y convencer a los electores para que los acompañen en las urnas.

Hacemos el revolcón, reconocemos nuestros errores, le bajamos a la soberbia y a   los intereses de grupo, dejamos esa ambición de seguir armando partidos de garaje o muy pronto El Pacto Histórico será un borroso recuerdo en la historia política de Colombia y con ello una frustración más para quienes hemos luchado por el cambio. Estamos a tiempo.

Uraba-noviembre-2023.