El collage
de la semana lo inspira la indolencia del hombre frente a la guerra y la exposición
de los niños a la misma.
Miguel
Ángel Echeverri/Cultural/ El Pregonero del Darién
¿Cómo
esperar que la esperanza de paz sea realidad, cuando quienes deben ser sus
herederos, ven que sus vidas y las de sus hermanos y padres se pierden, por
culpa de gobernantes insensatos que solo buscan la complacencia de sus egos, de
ver satisfechos sus instintos primarios y el aumento de su poder?
Un niño
testigo y víctima de la guerra sólo podrá crecer con el resentimiento y con el
propósito de vengarse frente a quien ha sido su agresor.
Malditas
las guerras y malditos e infames quienes las promueven.
