El Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) presenta un informe sobre el Ejército Revolucionario Guevarista (ERG), en cumplimiento de una sentencia del Tribunal Superior de Medellín.
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| Parque principal de Pueblo Rico (Risaralda) Foto: Camilo Villamizar para CNMH. |
Se
trata del informe presentado por la Dirección de Acuerdos de la Verdad
(DAV) del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), en cumplimiento de
la sentencia proferida el 31 de julio de 2020 contra Olimpo de Jesús Sánchez Caro, alias Cristóbal Caro, o o Matacuras y otros 15 exintegrantes
y aporta al esclarecimiento de los hechos relacionados con esta estructura, un
grupo armado que operó durante quince años, principalmente en Antioquia, Chocó
y Risaralda.
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| Portada del informe (Foto/CNMH) |
De acuerdo con la investigación, el ERG generó graves hechos de violación a los derechos de la población civil como la masacre de Jingarabá en 1994, las tomas a Bagadó en 1997 y 2000 y los desplazamientos forzados masivos de Guaduas, Sabaleta, El Doce—Quebrada Borbollón y La Puria, entre otros. Desde 2003 empezó un período de declive a raíz de la conflictividad con otras guerrillas, el aumento de la ofensiva de la fuerza pública y las deserciones masivas; que lo forzaron a desmovilizarse bajo la ley de Justicia y Paz.
El impacto en las poblaciones
Esta
guerrilla tuvo entre sus principales patrones de macrocriminalidad el
homicidio, la desaparición forzada, el desplazamiento forzado, el reclutamiento
ilícito, el secuestro y la violencia sexual, en especial la obstétrica. El
secuestro es uno de los delitos con más víctimas registradas. El 17% de las
víctimas fueron mujeres y el 82% hombres. Con respecto a la violencia sexual
contra integrantes del grupo armado, 69% de las víctimas corresponden a niñas y
adolescentes y el 31% a mujeres adultas. La principal característica fue la
multiplicidad de estos delitos sobre una misma víctima. Por ejemplo, el 79% de
los homicidios perpetrados por el ERG fueron, a su vez, desapariciones
forzadas. Todo esto generó graves y múltiples daños, individuales y colectivos
derivados del conflicto armado.
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| Comunidad Bajo Río Grande en el Resguardo La Puria, El Carmen de Atrato (Choco)-2022-(Foto Laura Escobar para CNMH) |
Daños físicos y psicológicos, materiales y al proyecto de vida fueron los principales tipos de impactos individuales, que afectaron el bienestar de las víctimas, dejando huellas en la memoria, el sentir, el cuerpo, las proyecciones a futuro y sus lugares de arraigo. En la dimensión colectiva se encontraron los daños materiales y económicos, los socioculturales, los políticos y pueblos completamente arrasados.
El territorio y los resguardos indígenas
El
informe también incluye dos capítulos adicionales: «Los territorios» expone un
panorama general del conflicto armado en los municipios donde hizo presencia el
ERG en los departamentos de Chocó, Antioquia y Risaralda; mientras que en «Los
resguardos indígenas» se visibiliza la historia, las violencias de larga
duración y las resistencias y afrontamientos que han llevado a cabo tres
comunidades indígenas embera katio y chamí del Carmen de Atrato, Chocó: La
Puria, El Doce—Quebrada Borbollón y Sabaleta, resguardos priorizados en la
sentencia del Tribunal Superior de Medellín.
Este
informe es un primer caso de la aplicación del Mecanismo No Judicial de
Contribución a la Verdad, para casos de guerrillas desmovilizadas. La
herramienta, creada por la DAV (CNMH), muestra su utilidad a la hora de
esclarecer la verdad a partir de los aportes de las personas desmovilizadas. De
esta manera, la verdad, para el caso de las comunidades afectadas, se convierte
en una opción de reparación simbólica, pues el Jaūriperabu no es incurable, se
puede sanar si se enfrenta al miedo y se repara el daño por medio de la
cultura, de la resistencia, de la memoria y de la palabra para posibilitar la
construcción de paz.
Quienes
deseen más información sobre este tema, se pueden comunicar con: Ayda Ma.
Martínez al celular-3142434334.



