miércoles, 1 de noviembre de 2023

“Festejar la lumpen universitas”

El medico Luis Alfonso Ossa hace hincapié en la columna del profesor Sebastián Gómez y pone el dedo en la llaga sobre tan contundente denuncia alrededor de la UdeA.

Luis Alfonso Ossa/ Opinión/El Pregonero del Darién.

Médico/Luis Alfonso Ossa B.
Cómo nos dolió nuestra Alma Mater en la medida que íbamos leyendo las palabras que al ser hiladas poco a poco como expresión de la mirada realista que el Profesor Sebastián Gómez tiene de la Universidad, la misma que nos invitó a compartir en esta columna que es a su vez una terrorífica fotografía de lo que nunca hubiéramos querida ver convertido el campus universitario de nuestra querida Universidad de Antioquia.

Por supuesto que ese deterioro que dramáticamente nos describe el Prof. Sebastián es el producto de la contemporización con la degradación de nuestra academia regional por excelencia en el transcurso de varios años. Y por supuesto que esa conducta indiferente de gobernantes, de directivos, de profesores y del estamento estudiantil, fue la que permitió con su silencio que lo que es el escenario natural de la cultura, en todas sus diversas expresiones, se fuera deteriorando de manera acelerada hasta convertirse en esa “Lumpen universitas” que con tanto valor civil y rigor intelectual el profesor nos describe en este texto.

Y  no siendo entonces nuestra intención otra que aprovechar  la columna del Prof. Sebastián para mostrarla como un detonante que abra  de manera abrupta, como ya tendrá que ser, un necesario debate en el cual no podemos  abstenernos de señalar a quienes de una otra forma  son responsables de semejante deterioro por el cual  deberán responder ante la sociedad al   haberlo permitido en aras de mantener  para su propio bien un status de confort  al que los intelectuales siempre deberían  estar dispuestos a renunciar a cambio de propiciar la confrontación de las ideas a la luz del pensamiento crítico que debe ser la égida que gobierne el pensamiento  en el ámbito universitario.

Creo que la torpeza de nuestros gobernantes, responsables de la permanencia de la universidad pública, apenas si los exonera de lo que atañe a su ignorancia y pobreza intelectual, porque la obligación de respaldar las acciones administrativas es para ellos impostergable y en el caso del deterioro social, al interior del campus universitario, ellos deberán responder tarde que temprano.

El microtráfico por ejemplo lleva años floreciendo allí al interior de ciudad universitaria con la indiferencia de alcaldes y gobernadores, tras los cuales algunos rectores terminaron escabullendo su obligación de presionarlos para que cumplieran sus obligaciones civiles de controlarlo, con mayor razón en relación a la proliferación de tan corrosiva actividad social que se ha venido dando de tiempo atrás al interior del Campus universitario.

Por supuesto que en ese deterioro progresivo que se ha venido dando en la Universidad el profesorado, como uno de los actores fundamentales de la escena académica, ha soslayado de alguna manera su responsabilidad en tanto que, estando llamado a ser un crítico permanente del acontecer universitario, en términos generales lo que se ha percibido en los últimos años es un desinterés rampante por abordar esa crítica, no habiéndolo hecho ni siquiera a nivel contestatario por lo menos.

Al parecer muchos docentes se han dedicado a cumplir los requerimientos mínimos para mantener su  estado de confort   y  aquella crítica  del estamento profesoral que producía debates importantísimos en la década de los 80s y 90s hoy solo es un mero  dato anecdótico porque el profesorado de hoy en día, con algunas muy valiosas  excepciones, se ciñe  a rajatabla a los horarios, cuando  es que los cumple, para trasladarse con rapidez a otros frentes de trabajo en otras instituciones para mejorar  así sus ingresos.

Y  finalmente  ese movimiento estudiantil  de  décadas pasadas, cuando se hacían los famosos encuentros estudiantiles y las asambleas universitarias se transformaban  en  escenarios de profundos debates ideológicos donde las coyunturas se extrapolaban al contexto de la sociedad entera, también eso hoy  es un mero recuerdo que nos llena de nostalgia porque el estamento estudiantil ha caído  en un letargo  cuya actividad  ideológica hace rato desapareció de la vida cotidiana del estudiantado cuyo activismo político se  lo han dejado a  un grupúsculo  de encapuchados que episódicamente se toman el campus, interrumpen  allí las actividades cotidianas y el tráfico en sus afueras quemando allí  unos carros  para terminar enfrentados al Esmad sin mayores repercusiones diferentes a las que tienen en el orden público  del entorno  de ciudad universitaria

Quiero finalmente decir  que el artículo   “Festejar  la lumpen universitas”  del Profesor Sebastián Gómez González  no merece quedarse en la condición de periódico de ayer y por ello quiero  utilizarlo para que por lo menos  podamos hacerle dar  vergüenza a quienes teniendo alguna responsabilidad en el estado desastroso al que ha llegado nuestra Alma Mater, estado descrito de manera descarnada por el autor de este artículo y frente al cual han hecho mutis por el foro quienes ya  van a terminar sus periodos sin decir absolutamente nada al respecto.