domingo, 21 de agosto de 2022

De la basura y la contaminación a la industria

El hombre que convirtió la cáscara del coco en un emprendimiento que hoy genera 32 empleos en San Juan de Urabá, invaluables servicios al medio ambiente y apoyo a la industria.

Crónicas del Camino por: Wilmar Jaramillo Velásquez/El Pregonero del Darién

Fotografías: Julio Carlo Angulo Julio/El Pregonero del Darién

La corteza del coco a la industria

 Una escasez de fique que se registró en el país dos décadas atrás, no solamente puso a pensar a Sergio Andrés Diez, sino que le sembró la idea de desarrollar una empresa que supliera dicha escasez y que de paso prestara servicios al medio ambiente y generara empleo.

La primera oferta que hizo para vender fibra extraída de la corteza del coco le originó un pedido de diez toneladas que no las tenía, como tampoco tenía idea de cómo extraerlas.

Fue así como nació Ecolfibras SAS, una empresa que hoy ocupa a 32 personas de manera directa y que suple amplios mercados con los productos más inverosímiles que van desde Sustrato de Coco para abono, extraído de la corteza del coco, fibra de coco para materas, colchones, productos para retener y controlar la humedad en los cultivos, hasta materiales para mejorar la capa vegetal, control de malezas y carbón vegetal entre otros.

Sergio Andrés es un administrador de empresas convertido en todero, le ha tocado aprender de todo, estudiar el coco a profundidad, ya que se trata de un cultivo muy marginal en Colombia, pese a ser renglón fuerte de economías asiáticas.

Gran alivio para el medio ambiente

Los inicios

De la misma manera le tocó inventar varias máquinas, sentarse con los mecánicos a supervisar su construcción ya que en el mercado no las conseguía, fue así como comenzó a armar su empresa, que muestra orgulloso y que incluso le sirve como especie de laboratorio a varios estudiantes de la Universidad de Córdoba que llegan allí a perfeccionar conocimientos.

La empresa nació de manera incipiente en un solar en un sector conocido como “Pueblo Mocho” por la salida hacia el municipio de Arboletes, cuenta doña Claudia Orozco la secretaria y también todera al interior de la empresa.

“Posteriormente la empresa se trasladó al sitio que ocupa hoy en el llamado barrio Chino de San Juan de Urabá, en una extensión de casi tres hectáreas distribuidas en la fábrica, secado, producción, bodegas y un cultivo de plátano donde se experimenta de manera directa con varios productos” dice doña Claudia, es como el laboratorio de Ecolfibras.

Sergio Andrés Diez-El Visionario

Otra de las ventajas de la empresa, es que toda la producción se vende, incluso intermediarios han llevado el producto a México y España, lo que significa la magnitud del mercado a futuro, traspasando fronteras.

“La tarea no ha sido fácil, hemos sobrevivido a tres incendios, el último en días recientes provocado por manos criminales, se destruyó parte de la maquinaria y de la empresa, pero aquí estamos” dice Sergio Andrés, un hombre que no nació para la derrota.

 Medio ambiente

Para este emprendedor su mayor logro es haber convertido la basura en plata y saber que todos los días está trabajando por el medio ambiente y orgulloso de estar generando empleo, recuerda que hace algún tiempo cuando comenzaron, con las cáscaras del coco hacían trueque por gaseosas, bocadillos, arroz o galletas, era un alivio incluso para los finqueros que les retiraran de sus predios una basura que demora un siglo para biodegradarse. Hoy vale dinero, pero también pueden recibir el Sustrato de Coco para sus cultivos. Eran desechos que caían primero a las quebradas y estas los depositaban finalmente en el mar.

Productos listos para el mercado

Ya en el Urabá norte hay personas que están despachando cáscaras de coco en bruto para la ciudad de Medellín donde es procesada, lo que explica la magnitud que ha ido tomando el negocio.

 El Coco

El coco es un producto muy apetecido en la India, todo en esta planta es utilizado, de la cepa sacan madera de alta calidad, del fruto extraen pulpa, aceite hoy muy apetecido en los mercados internacionales, agua, de la cascara más fina, están procesando un carbón vegetal de escasa contaminación.

De la corteza o concha como le llaman algunos, solamente en Ecolfibras SAS, están sacando toneladas de Sustrato de Coco, un abono que sale en tractomulas para mercados de casi todo el país, la fibra de coco es muy solicitada en la industria de los colchones por su resistencia a la humedad y a los ácaros, también es empleada como materia prima en tapicería, mueblería y artesanías.

Igualmente sale otro subproducto conocido como Chip de Coco, utilizado en la agricultura para controlar la humedad en diversos cultivos.

Otro uso a estos materiales es la fabricación de geotextiles para controlar la erosión y manejo de taludes en las vías del país y en la cojinería para automotores. 

Una industria con futuro

Se dice también que, de la fibra de coco están procesando hilos finos para sutura en cirugías y en la fabricación de sogas de alta resistencia.

 San Juan de los Cocos

“Anteriormente el municipio de San Juan de Urabá era conocido como San Juan de Los Cocos, varias de sus calles más antiguas están afirmadas con cáscaras de coco, esto se aprecia cuando las rompen para construir el alcantarillado y pavimentarlas, lo que comprueba la resistencia del material” cuenta el maestro, Julio Carlo Angulo.

Hoy se viene despertando el interés por sembrar coco, debido a los valores agregados que le han ido dando, el mismo Sergio Andrés Escobar Diez, cuenta que ya la naturaleza hizo su trabajo de selección y que existe en la zona un coco resistente a las plagas y de muy buena calidad, que no hay que hacer más experimentos ni traer plagas de otros lugares.

 El deber cumplido

Lamentablemente el estado colombiano no valora este tipo de actividades y sostenerlos es cada día más complejo, este octubre próximo, Ecolfibras cumple 23 años de actividad, más de dos décadas de trabajo ininterrumpido por el medio ambiente, generando empleo, convirtiendo la basura en plata y devolviéndola a la tierra como nutrientes.

La basura convertida en dinero

Sergio Andrés no para, sigue siendo un soñador, ahora quiere aplicar energías limpias, alternativas, pero el proyecto vale más 300 millones de pesos, que no los hay, de pronto aparece una institución de apoyo a estos procesos que se anime.

Por ahora la empresa está ahí operando, cumpliendo funciones muy altruistas todas, como proteger los ecosistemas y generar empleo.

La granja experimental también es tangible, allí en el terreno, prueba en mano le pueden demostrar al más sabiondo, al más escéptico, al más incrédulo, que los productos que se procesan son efectivos en sus aplicaciones y por eso se venden como el pan caliente a reconocidas empresas nacionales, además la demanda aumenta cada día.

Todos los derivados tienen gran demanda

 Reconocimientos

Ecolfibras recibió el premio Antójate de Antioquia, un premio otorgado por el gobierno a las empresas que más fortalecen la productividad, el desarrollo económico, la comercialización y la innovación en productos y servicios en el departamento de Antioquia, además recibió una mención de honor de Kimberly Clark, que premia las prácticas ambientales más sobresalientes de las empresas del país.

“Se trata de la empresa productora y comercializadora de subproductos de cáscara de coco con mayor capacidad instalada en Colombia, con 6.000 metros de invernaderos para secado y con un procesamiento promedio anual de tres mil toneladas de sus productos.

Ecolfibras desarrolla productos de cáscara de coco 100% naturales, renovables y ecológicos para la industria agrícola, ganadera, colchonera y automotriz.

Cuida el medio ambiente y contribuye al bienestar de cientos de familias en la región de Urabá, fomenta el aprovechamiento integral de los recursos naturales y ayuda a reducir la contaminación en la región al reciclar la cáscara de coco, que los agricultores locales antes quemaban o desechaban en el mar, y que ahora mediante procesos ambientalmente responsables, transformamos en productos de gran utilidad para diversas industrias”

La generación de empleo
 es vital en la zona

Aquí está plasmado el sueño de Sergio Andrés Escobar Diez, el hombre que abrió caminos para cuidar el medio ambiente en Urabá, convertir la basura en plata y generar empleo.