jueves, 4 de agosto de 2022

"El Capi" se nos fue sin decir adiós

Sin exageraciones, Carlos Alfonso Ceballos García “El Capi”, fue el hombre más querido y popular de este puerto durante las últimas tres décadas.

Crónicas del Camino: Por Wilmar Jaramillo Velásquez/El Pregonero del Darién.

Un reconocimientro en vida.

Carlos Alfonso García Ceballos, el famoso “Capi” de Puerto Triunfo, llegó a ese pueblo cuando era un caserío incipiente, apenas si conocido por su flamante rio Magdalena y su ganadería, fue el eterno secretario del Juzgado Promiscuo Municipal, desde donde también se impartía incipiente justicia.

Allí hecho raíces, se casaría con doña Rocío Guerra y sería padre de tres hijos, dos hombres y una mujer.

El “Capi” fue un fanático moderado del fútbol, lo vivía con intensidad, hincha incondicional del Atlético Nacional, fundador de semilleros futboleros en Puerto Triunfo, lo vivió con pasión, gozó y sufrió grandes momentos del fútbol.

"El Capi" en el estadio, en su salsa

“El Capi” fue un hombre amado y respetado en este puerto, lo querían jóvenes y adultos, muchos crecieron en sus semilleros deportivos, especialmente en el El Porteño Fútbol Club, del alma (Después del Nacional claro está) del cual fue fundador y mecenas desde sus inicios. “Fue el hombre que más trabajó por la juventud en Puerto Triunfo en los últimos 30 años” dicen hoy orgullosos sus pupilos.

Entre las devociones del "Capi", que no eran pocas, estaba la de acudir religiosamente a la Iglesia Católica a recoger la limosna dominical, y dicen sus más cercanos que, aquel que no daba nada no se salvaba del madrazo, así fuese mental.

La otra era buscar a su inseparable amiga de bebetas y jugarretas de cartas, (otra de sus pasiones), una dama del pueblo a la que todo el mundo le dice "La Fruco", pero cuyo nombre es Beatriz Elena Chaverra Muñoz. Con ella pasaba largas jornadas tirando el naipe.

A la derecha, el "Capi"
dirigiendo su equipo.

“Era una persona muy colaboradora  con todo el pueblo, laborada  en el Juzgado Promiscuo Municipal, ahí lo conocí cuando  yo todavía estaba  en el colegio, salimos del colegio y como él tenía  un equipo de fútbol que se llamaba El Porteño Fútbol Club, ahí comencé  a jugar  con él, fue  un amigo  muy fiel, muy colaborador, como lo hacía  con toda  la comunidad, era capaz de sacarse  el pan de la boca  para  dárselo a otro, lo  conocí  regalando mercados a la gente pobre, cuando salíamos a los partidos de fútbol, era  el que nos  daba  todo, el uniforme, los refrescos, estaba pendiente de nosotros para que no nos pasara nada” Así es como lo recuerda uno de sus discípulos, Pablo Antonio Chaverra Muñoz, uno de sus más fieles amigos.

En una de sus parrandas con otro de
 sus grandes amigos, el exalcalde
 del Puerto, José Edilberto Jaramillo.

Un gran ser humano

Diego Humberto Piedrahita Jiménez, otro de sus fieles seguidores lo recuerda así:

“Una de  las personas más humanitarias  de Puerto Triunfo,  honesto, le gustaba  mucho el deporte, era  el personaje del pueblo, se relacionaba  con todo el mundo, un gran ser humano, llegando o despidiéndose no rebajaba el madrazo, un hombre dicharachero, contento, disfrutaba la vida, le gustaba el aguardiente, el billar, le apasionaba  el fútbol. 

Fue el técnico del Atlético Porteño, siempre  para los traslados de los jugadores que eran  en volqueta a Puerto Berrío, Puerto Nare, San Luis, La Danta la Sierra, en todos estos pueblos  donde se jugaba los campeonatos intermunicipales, él los llevaba, siempre por su cuenta , pagaba  el transporte, los almuerzos, los uniformes,  los balones, siempre participaba, era el entrenador, empírico, pero nos ponía hacer ejercicios, a  trotar.

De su bolsillo apoyó la juventud de Puerto Triunfo, por muchos años y aún retirado de la rama judicial, seguía apoyando el deporte, murió en su ley haciendo lo que más le gustaba, el deporte, jugando billar, tomando guaro. “Capi” era el personaje del pueblo”

Carlos Alfonso García Ceballos
 "El Capi" Q.E.P.D

Muchos de los pupilos del “Capi” fueron seleccionados y llevados a otros equipos de mayor jerarquía en Manizales y Pereira, pero la disciplina nos le dio para seguir avanzando y eran devueltos, al Porteño.

Filantropía

Si en Puerto Triunfo existió en algún tiempo un filántropo de verdad, ese fue “El Capi”, un hombre que sin ser adinerado invirtió de sus limitados recursos para apoyar la juventud, sin esperar nada, ningún ente estatal o privado lo apoyó o le reconoció su labor, tampoco esperó nunca reconocimiento alguno.

Fueron sus amigos y exintegrantes de su Club, los que tuvieron la iniciativa de rendirle un homenaje en vida, le programaron una rumba, con entrega de trofeo y la infaltable camiseta de su Nacional del alma, la que recibió como su fuese un Nobel.

Ese fue un día inolvidable para “El Capi” y su muchachada, tal vez el último rebosante de alegría, ya vendrían los días fatales, los últimos, aquellos de los que poco nos gusta hablar.

Recuerdan en Puerto Triunfo que al “Capi” era al único al que le lucían los madrazos y nadie le reclamaba por ellos, saludada o se despedía a punta de madrazos y a nadie incomodaba.

Siempre rodeado de amigos

Anécdota

Entre muchas de las anécdotas que se cuentan en este puerto sobre “El Capi”, hay una que recuerda, con gracia su amigo, Diego Humberto Piedrahita Jiménez:

“Con Medio Beso, (Otro personaje  del pueblo)en una cafetería  junto al juzgado, los invitó “el Capi” a  tomar  tinto, y Rafael  Gómez,   el dueño la cafetería  le preguntó a  Medio Beso, qué iba a tomar y este  le dijo, un tinto de los que me gustan  a mí, así  se fueron yendo hasta  que Medio Beso se  tomó cuatro tintos y cuando el “Capi” pidió  la cuenta, le preguntaron sí pagaba los tintos  de Medio Beso, el “Capi”, dijo que si, que claro y la cuenta  se  elevó a cinco mil quinientos  pesos,(por la época) y entonces  “Capi”  dijo,  que  tinto  fue que se  tomó este  catre…y entonces  le dijeron que los tintos  de Medio Beso eran aguardientes dobles, “Capi” cerró diciendo: a lindo el hifue…..

El "Capi", el hombres que nunca
 se dejó complicar la vida.

Los últimos días

Luego de salir jubilado del Juzgado Promiscuo Municipal de Puerto Triunfo, “El Capi”, siguió frecuentando a sus amigos, el billar, los tradicionales bares y sitios de encuentro, pero poco a poco se   fue apagando, ya no era el hombre dicharachero alegre y jovial que habían conocido por décadas, se le veía decaído, sin ánimo y de lento caminar por las calles. Un cáncer de próstata apagaba su existencia y era la causa de su marchitamiento.

"El Capi" el hombre que dejó
 huella en Puerto Triunfo

Una calurosa tarde del 20 de abril del año en curso y con un cielo azul infinito, llegó de Río Negro Antioquia, a Puerto Triunfo, la infausta noticia: “El Capi”, el personaje del pueblo, el ídolo de la juventud, el mecenas del fútbol, el amigo, el segundo padre para tantos, el hombre de la alegría, de los madrazos. Había emprendido el viaje sin retorno. Se apagada una época dorada para este pueblo, el cual no será el mismo sin la presencia de su “Capi”.

Puerto Triunfo/Agosto del 2022.