sábado, 20 de agosto de 2022

Dos décadas de Forjando Futuros

Muy pocas organizaciones de su género se pueden dar el lujo de presentar el balance social que hoy tiene esta fundación con 20 años de actividad, la cual se concentra en su mayoría en la región de Urabá.


 Por: Wilmar Jaramillo Velásquez/Opinión /El Pregonero del Darién

 Hace más de veinte años el abogado Gerardo Vega y un grupo de amigos, preocupados por el abandono y orfandad en que se ha movido Urabá, a excepción de algunos grupos élite, que han tomado por años la vocería de la zona, crearon lo que hoy es la Fundación Forjando Futuros. Justamente esta semana que concluye conmemoraban los veinte años de operaciones con un envidiable balance social acciones que han impactado de manera contundente diferentes sectores de la población vulnerable.

Wilmar Jaramillo Velásquez

Si bien el fuerte de su actividad está en la representación legal de las víctimas del conflicto armado, especialmente el despojo de sus bienes; el mejoramiento de vivienda, la defensa del medio ambiente, la construcción de paz, la defensa de los derechos humanos, la cultura democrática, la equidad de género, aparecen marcadamente entre sus logros. Fajando Futuros comenzó la defensa de los despojados en una época crítica, cuando la única respuesta a sus reclamaciones era bala, muerte y más desplazamiento y, la ausencia del estado casi total.

 No han sido pocos los problemas de seguridad que han tenido que afrontar sus directivos, especialmente su cabeza visible, Gerardo Vega a quienes los delincuentes le pusieron precio a su cabeza, le armaron montajes y falsos positivos judiciales y compraron un sector de la prensa, de esa que se vende a la mejor paga, para desprestigiarlo públicamente. Su férrea voluntad y su compromiso indeclinables con las víctimas, no lo han dejado claudicar.

 Forjando Futuros tiene amplia reputación en Europa, en el Reino de los Países Bajos, en España, en diferentes ayuntamientos y organizaciones sociales, de hecho, la Asamblea de Cooperación por la Paz de España, fue de las primeras en sumarse en apoyo y hoy veinte años después ahí está inamovible. Ejecutar un centenar de proyectos luchando contra corriente, lograr invertir unos catorce millones de euros, entre instituciones del estado colombiano y la cooperación internacional, son un verdadero record.

De estas inversiones e intervenciones sociales, la envidiable cifra del 74%, han sido invertidos, desarrollados en Urabá. El fortalecimiento de la paz y más reciente la construcción de infraestructura en saneamiento básico, han sido líneas muy visibles en su accionar social, pero indudablemente la defensa de las víctimas del conflicto armado sigue siendo su fuerte.

Veinte años después de la convocatoria a crear esta organización social, han podido demostrar luego de sortear mil dificultades que si es posible impactar amplios sectores de la sociedad, de mejorar sus condiciones socioeconómicas, que las víctimas del despojo no están solas y, si bien es mucho lo que falta por hacer, también es mucho lo que han logrado. Hoy el  abogado Gerardo Vega ejerce como representante legal y director, la socióloga Nora Isabel Saldarriaga, una de sus fundadoras, es la sudbdirectira administrativa y financiera.

El trabajo de la Fundación Forjando Futuros, no ha pasado desapercibido, en el año 2012, recibió el Premio Nacional de Paz, también la Orden al Mérito Juan Del Corral, por el Honorable Concejo de Medellín, además de una nota de estilo por su trabajo en pro de las víctimas del conflicto, por la Asamblea Departamental de Antioquia. Ya en el año 2015, recibe el Premio Nacional de Derechos Humanos, otorgado por DIAKONIA.

 Urabá/Agosto/2022.