sábado, 19 de agosto de 2023

La nueva fiscalía a reabrir investigaciones

La impunidad especialmente en el caso de Odebrecht, entre otros temas abordados por el médico, Luis Alfonso Ossa B.

Luis Alfonso Ossa. B/Opinión/El Pregonero del Darién.

Médico/luis Alfonso Ossa B.
El analista se refirió con especial interés a la columna de Alberto Morales, titulada: “No hay multa que compre su inocencia” relacionada con el pago de 80 millones de dólares en Estados Unidos por el Grupo Aval:

Es una excelente clase de derecho la que nos ha dado Alberto Morales. Solo quiero respetuosamente anotar dos cosas.

¿Acaso ese arreglo de compraventa de impunidad al interior de los E.U. Allá ellos por tener una estructura judicial que así lo permita, es vinculante en Colombia? De no serlo como parece ser, los colombianos debemos empezar a exigir desde ya que el nuevo fiscal general, que reemplazará a Barbosa, reabra con prioridad este caso, entre los muchos casos precluidos por Néstor Humberto Martínez y Barbosa, que deberá reabrir antes de que pasen a la impunidad por vencimiento de términos.

El otro asunto toca con la responsabilidad que en esta materia tiene el ex fiscal Néstor Humberto Martínez abiertamente vinculado de tiempo atrás en la nómina del Grupo Aval.

Finalmente quiero rubricar este comentario señalando que Luis Carlos Sarmiento pasa a ser así entonces un traidor más al integérrimo Álvaro Uribe Vélez, en cuyo gobierno se armó el entramado corrupto por el cual el Grupo Aval es condenado en los E.U y frente al cual ya veremos a Uribe diciendo que de eso no sabía nada y por supuesto que sí pasó fue a sus espaldas.

Otro aparte:

Si la nueva fiscal quiere impactar de manera positiva el inicio de su gestión, deberá mandarle a la delincuencia de cuello blanco un mensaje de decisión inquebrantable de lucha contra la corrupción, vinculando al proceso Odebrech, en las primeras de cambio, a Néstor Humberto Martínez pues ha sido ya mucho lo que este Sr. se ha burlado de la justicia en Colombia.

Por supuesto no sería óbice para hacerlo el hecho de que antes de posesionarse la nueva fiscal, los E. U lo hayan pedido en extradición, solicitud que deberá ser resuelta por el gobierno lo más rápido que se pueda.

Más Grupo Aval

El médico Ossa también analizó la columna del abogado Ramón Elejalde, titulada: “Nos mean y la prensa dice que llueve”:

Después de leer la columna donde está inmersa la acertada visión de un jurista de quilates como Ramón Elejalde, queda en el ambiente la sensación de que la Justicia Colombiana le debe al pueblo colombiano   una explicación a la flagrante decisión de inocencia tomada por ella para el Grupo Aval, mientras la Justicia de los E.U. allá lo declaran culpable.

Pero el otro aspecto que no pasa desapercibido para Ramón Elejalde es el que tiene que ver con la forma descarada y agresiva como los Medios trataron de presentar, ante sus audiencias, el fallo y posterior arreglo con la Justicia Americana, manipulando de manera perversa el sentido real del fallo.

Nos alegra ver que todavía quedan intelectuales rectos, independientes y valerosos para señalar el inmenso daño que hoy en día le hacen a la democracia esos medios de comunicación incluidos en la nómina de las empresas del Gran Capital, los mismos que todos a una, en solidaridad de cuerpo con el Grupo Aval, salieron a presentar la noticia con un sentido absolutamente diferente al que la realidad determinó allá en las cortes americanas.

Narcotráfico

Esa capacidad del narcotráfico de reinventarse permanentemente como forma de evadir la represión de los Estados, exige cada vez más la necesidad de asumir de manera perentoria un acuerdo multilateral de los países productores inicialmente, para exigirle a las Naciones Unidas la convocatoria a una conferencia mundial   contra la droga  que dicte un estatuto vinculante para todos los países que lo suscriban, pues vemos que fuera de producirle al narcotráfico  unas incautaciones de droga ya elaborada, poco ha avanzado la humanidad en la lucha contra este flagelo con la actual política anti drogas  que de manera individual cada país ha venido asumiendo con altísimos  costos en dinero, en atraso a su desarrollo por la aterradora inestabilidad política y social que todos los países productores padecen.

Ha llegado el momento de cambiar el paradigma de la política anti drogas en el mundo. Debemos caminar, de manera multilateral, primero hacia una despenalización de la droga, lo que desvalorizará el negocio y luego debemos pasar a reforzar las políticas de salud pública conducentes a que todos los países terminen por asumir este flagelo como un asunto de salud pública. De lo contrario triste porvenir estaremos condenados a padecer los países productores de la droga.