La impunidad especialmente en el caso de Odebrecht, entre otros temas abordados por el médico, Luis Alfonso Ossa B.
Luis Alfonso Ossa. B/Opinión/El Pregonero del Darién.
| Médico/luis Alfonso Ossa B. |
Es una
excelente clase de derecho la que nos ha dado Alberto Morales. Solo quiero
respetuosamente anotar dos cosas.
¿Acaso
ese arreglo de compraventa de impunidad al interior de los E.U. Allá ellos por
tener una estructura judicial que así lo permita, es vinculante en Colombia? De
no serlo como parece ser, los colombianos debemos empezar a exigir desde ya que
el nuevo fiscal general, que reemplazará a Barbosa, reabra con prioridad este
caso, entre los muchos casos precluidos por Néstor Humberto Martínez y Barbosa,
que deberá reabrir antes de que pasen a la impunidad por vencimiento de
términos.
El otro
asunto toca con la responsabilidad que en esta materia tiene el ex fiscal
Néstor Humberto Martínez abiertamente vinculado de tiempo atrás en la nómina
del Grupo Aval.
Finalmente quiero rubricar este comentario señalando que Luis Carlos Sarmiento pasa a ser así entonces un traidor más al integérrimo Álvaro Uribe Vélez, en cuyo gobierno se armó el entramado corrupto por el cual el Grupo Aval es condenado en los E.U y frente al cual ya veremos a Uribe diciendo que de eso no sabía nada y por supuesto que sí pasó fue a sus espaldas.
Otro aparte:
Si la
nueva fiscal quiere impactar de manera positiva el inicio de su gestión, deberá
mandarle a la delincuencia de cuello blanco un mensaje de decisión inquebrantable
de lucha contra la corrupción, vinculando al proceso Odebrech, en las primeras
de cambio, a Néstor Humberto Martínez pues ha sido ya mucho lo que este Sr. se
ha burlado de la justicia en Colombia.
Por supuesto no sería óbice para hacerlo el hecho de que antes de posesionarse la nueva fiscal, los E. U lo hayan pedido en extradición, solicitud que deberá ser resuelta por el gobierno lo más rápido que se pueda.
Más Grupo Aval
El médico
Ossa también analizó la columna del abogado Ramón Elejalde, titulada: “Nos mean
y la prensa dice que llueve”:
Después
de leer la columna donde está inmersa la acertada visión de un jurista de
quilates como Ramón Elejalde, queda en el ambiente la sensación de que la Justicia
Colombiana le debe al pueblo colombiano
una explicación a la flagrante decisión de inocencia tomada por ella
para el Grupo Aval, mientras la Justicia de los E.U. allá lo declaran culpable.
Pero el
otro aspecto que no pasa desapercibido para Ramón Elejalde es el que tiene que ver
con la forma descarada y agresiva como los Medios trataron de presentar, ante
sus audiencias, el fallo y posterior arreglo con la Justicia Americana, manipulando
de manera perversa el sentido real del fallo.
Nos alegra ver que todavía quedan intelectuales rectos, independientes y valerosos para señalar el inmenso daño que hoy en día le hacen a la democracia esos medios de comunicación incluidos en la nómina de las empresas del Gran Capital, los mismos que todos a una, en solidaridad de cuerpo con el Grupo Aval, salieron a presentar la noticia con un sentido absolutamente diferente al que la realidad determinó allá en las cortes americanas.
Narcotráfico
Esa
capacidad del narcotráfico de reinventarse permanentemente como forma de evadir
la represión de los Estados, exige cada vez más la necesidad de asumir de
manera perentoria un acuerdo multilateral de los países productores inicialmente,
para exigirle a las Naciones Unidas la convocatoria a una conferencia
mundial contra la droga que dicte un estatuto vinculante para todos
los países que lo suscriban, pues vemos que fuera de producirle al narcotráfico unas incautaciones de droga ya elaborada,
poco ha avanzado la humanidad en la lucha contra este flagelo con la actual
política anti drogas que de manera
individual cada país ha venido asumiendo con altísimos costos en dinero, en atraso a su desarrollo
por la aterradora inestabilidad política y social que todos los países
productores padecen.
Ha
llegado el momento de cambiar el paradigma de la política anti drogas en el
mundo. Debemos caminar, de manera multilateral, primero hacia una despenalización
de la droga, lo que desvalorizará el negocio y luego debemos pasar a reforzar
las políticas de salud pública conducentes a que todos los países terminen por
asumir este flagelo como un asunto de salud pública. De lo contrario triste
porvenir estaremos condenados a padecer los países productores de la droga.
