viernes, 4 de agosto de 2023

En Urabá, campañas rumbo a la violencia

Apartadó y Turbo están en alto riesgo de caer en graves problemas de violencia. El campanazo de Turbo, no es más que una alerta.

Wilmar Jaramillo Velásquez/Opinión/El Pregonero del Darién

Wilmar Jaramillo Velásquez
Estamos a punto de devolvernos tres décadas y caer nuevamente en graves coletazos de violencia, si los llamados líderes no llaman al orden y dan ejemplo con su comportamiento.

Esta semana cuando el alcalde Turbo, Felipe Maturana y varios de sus funcionarios regresaban de cumplir actividades oficiales en zona rural de su municipio, la comisión fue atacada violentamente cuando cruzaba por territorios del corregimiento de Pueblo Bello. Una de sus funcionarias resultó herida y solamente un milagro evitó una tragedia mayor.

Este no es un hecho aislado ni fortuito, fue algo fríamente calculado por criminales interesados en dinamitar la campaña política que se vive en todo el país.

Esto no es más que el resultado de una serie de agresiones verbales en redes sociales que van y vienen desde barrios y veredas, insultos y comentarios de fuerte tono que se escuchan por todos lados y que parten de manera irresponsable de varias campañas.

Parece ser que los llamados líderes regionales están a la espera de muertos para llamar al orden a su militancia y dar ejemplo de un comportamiento civilizado.

Algo similar está ocurriendo en Apartadó, específicamente con las dos campañas más polarizadas, las que puntean ante la opinión pública, ha habido agresiones verbales muy fuertes, destrucción de publicidad, amenazas, demandas, que de no poner freno a tiempo y de una manera responsable, pueden desencadenar en graves actos de violencia.

En estos dos municipios se invierten por encima de la ley, astronómicas sumas de dinero en estas campañas partidistas; las inversiones son descomunales, hay en juego un enorme aparato de poder, desde las nóminas, las multimillonarias contrataciones y esto caldea los ánimos, unos por no dejarse sacar del poder y otros por asumirlo.

Urabá no aprende de su pasado violento y uno creería que las nuevas generaciones vendrían con pensamiento diferente, con aires renovadores de la política, pero los hechos están mostrando lo contrario.

En Turbo los riesgos de desencadenar una ola violenta son altos, los comentarios de corrillo de gente informada son serios y las autoridades deben estar alerta, se han formado bloques de choque muy peligrosos y la región no merece devolverse a viejas épocas en que las diferencias se arreglaban a bala como en el viejo oeste americano, tenemos que actuar como sociedad civilizada.

Tenemos que entender que en política no hay enemigos, sino contradictores, aquellos que piensan diferente.

Quiero de una manera muy respetuosa invitar al señor coronel, William Alberto Subieta Pardo, comandante de la policía Urabá, un acucioso oficial policial que en la era  del cambio ha mostrado responsabilidad, ganas, interés y decisión en mantener el orden regional para  que convoque de manera  urgente a los voceros  naturales de estos municipios hoy  en contienda y de otros  que se quieran sumar, a un encuentro de dialogo, franco y a la firma de un pacto público de no agresión, como ya  ha ocurrido en otras ocasiones, antes  de estar lamentando semejante insensatez.

Urabá-Agosto/2023.