Fueron varios temas de interés que abordó esta semana el analista y médico Luis Alfonso Ossa, la Fiscalía, acusaciones contra el presidente Petro y los altos salarios de algunos ejecutivos en Colombia, entre otros.
Luis
Alfonso Ossa/Opinión/El Pregonero del Darién
| Médico/Luis Alfonso Ossa. |
Para esa rueda
de prensa, que más bien pareció un malicioso performance, que oportunistamente
convocó la Fiscalía con calculada premeditación de soltar allí información
sesgada y selectiva solo contra algunos de los muchos implicados en
el entramado corrupto de Odebrecht, fue entonces para lo que sirvió la apoteósica
y lambona aclamación con estruendoso aplauso incluido que con tanta pusilanimidad
le otorgó la Asamblea anual de la ANDI al fiscal Barbosa.
Aclamación que predispuso al país
para escuchar una muy bien manipulada y selectiva información sobre Odebrecht,
la misma que en esa rueda de prensa terminó exonerando precisamente a
los que según la Comisión Anticorrupción de los E.U defraudaron la justicia
americana y por supuesto al estado colombiano.
La Asamblea
de la ANDI terminó de idiota útil mandándole un mensaje equivocado al país
acerca de unos funcionarios que ya veremos en poco tiempo como
otras autoridades terminarán demostrando que de verdad manipularon
perversamente sus investigaciones y posteriores fallos, situación que de manera
contundente se empezó a develar con la condena impuesta al Grupo Aval
obligándolo a pagar tan onerosa multa.
Piensa
uno como colombiano de a pie, que ante tan grandiosa exaltación hecha al
funcionario Barbosa, que hoy funge como fiscal altamente cuestionado, el mismo
que aprovechó el boato y la prensa alrededor de la Asamblea de la ANDI para
publicar a cuatro vientos una abierta contradicción contra el gobierno en el
asunto Odebrecht, además con claros visos no jurídicos sino descorteces en
el desarrollo de su forma,
Semejante actitud lo que le estaba
era cerrando así la participación al presidente en el mismo escenario donde
aplaudían a rajatabla a quien de manera desobligante había cuestionado equivocadamente al
gobierno de Petro.
Creo
que ante semejante conducta asumida por el fiscal Barbosa y aupada por la ANDI
fue explicable la ausencia del presidente Petro en la clausura de dicha Asamblea.
El médico también al conocer una supuesta infiltrada en la terna para elección del nuevo fiscal, advirtió que el presidente debe corregir el error, ya que el país no puede estar condenado a más corrupción y que se necesita un nuevo fiscal ya.
Altos salarios
Tras la
polémica suscitada por los altos salarios de varios ejecutivos en Colombia, el
médico Ossa se pronunció así:
Recuérdenle
al presidente que ciertamente un salario de 200 millones es por lo menos estrambótico
en un país tan desigual como Colombia, pero aceptando lo anterior debemos
entender que es el salario de un funcionario de un sector altamente productivo de naturaleza privada, contrario
pasa con los salarios de algunos de los directivos de las cajas de compensación
familiar que manejan también dineros del
sector privado es cierto, pero con destinación
especifica de ley a satisfacer bienes y servicios del sector social, encaminados
fundamentalmente a llevarle beneficios a los trabajadores y sus familias, con
énfasis en quienes ganan menos de cuatro salarios mínimos.
allí no
se produce plusvalía alguna, se administran unos recursos destinados por ley a mejorar
o compensar algunos aspectos de la vida cotidiana de las familias de los
trabajadores.
¿Cómo se explica entonces que quienes administran esas cajas
de compensación tengan los inmensos salarios que muchos de ellos tienen?
También entonces amerita, sr. Presidente, que se haga una revisión a fondo, por el Ministerio del Trabajo, de la relación costo beneficio, la misma que se debe medir en términos de eficiencia en generar rentabilidad social por el manejo eficiente de los recursos del subsidio familiar administrados por las cajas de compensación familiar.
Acoso al Presidente
Sobre
el acoso al Presidente Petro por la llamada oposición y el invento de una
supuesta incapacidad, el analista expresó refiriéndose a una columna de opinión
del exmagistrado José Gregorio Hernández, titulada, “Se hunde el barco”:
Mientras
un puñado de opinadores de prensa del corazón, apoyados en un chisme de
supuesta enfermedad del presidente Petro, lanzado irresponsablemente por aquel
narrador de historias que con su cuento presagió el olvido que será, mientras
los distraen las especulaciones maliciosas, se abstienen de leer documentos
estos si serios, como la columna del gran colombiano y además probo
jurista, el Dr. Gregorio Hernández ,
porque este los pone a pensar una realidad pervertida en la que muchos de ellos
están implicados como propiciadores o por lo menos como coadyuvantes de la
tragedia que parece venírsenos encima.
¿No le estará dando vergüenza al huérfano preferido del Sindicato Antioqueño, a ese buen redactor de historias, pero mediocre escritor, el mismo que a pasos agigantados se transforma en olvido, no sentirá vergüenza cuando ya empiezan a citarlo las cavernas del establecimiento como si fuera una autoridad psiquiátrica, a propósito del chisme suyo publicado con ínfulas de diagnóstico sicopstico del presidente?
Crímenes de estado
Finalmente,
con el reconocimiento de la Fiscalía de varios crímenes de estado, el médico
dijo:
Por
supuesto que no es suficiente ni para las víctimas ni para el país que la Fiscalía
haya terminado por aceptar la flagrante acción asesina del Ejército Colombiano.
Es
urgente que las víctimas del genocidio tengan una más consecuente respuesta del
estado y del expresidente Iván Duque, que nunca dijo nada al respecto de este
acto genocida que puso una vez más en tela de juicio lo pervertido que está una
gran parte de nuestras Fuerzas Armadas.
Necesitamos
saber qué pasó con los genocidas, que pasó con la cadena de mando que permitió
semejante tropelía.
¿Acaso
es posible pensar que con solo aceptar la verdad de ese genocidio es suficiente
para el estado crea que ahí terminó su deber? por supuesto que no! y primero las víctimas y
luego el resto de colombianos esperamos una acción más decidida del estado tendiente
a reparar esas víctimas de semejante infamia.
Esto no
puede quedarse como un recuerdo más de esta guerra desigual contra el pueblo
colombiano.
