sábado, 26 de agosto de 2023

Necesitamos fiscal ya

Fueron varios temas de interés que abordó esta semana el analista y médico Luis Alfonso Ossa, la Fiscalía, acusaciones contra el presidente Petro y los altos salarios de algunos ejecutivos en Colombia, entre otros.

Luis Alfonso Ossa/Opinión/El Pregonero del Darién

Médico/Luis Alfonso Ossa.
Ante los continuos desmanes del actual Fiscal Barbosa y tras la última rueda de prensa en la que apareció, el médico Ossa dijo:

Para esa rueda de prensa, que más bien pareció un malicioso performance, que oportunistamente convocó la Fiscalía con calculada premeditación de soltar allí información sesgada y selectiva solo contra algunos de los muchos implicados en el entramado corrupto de Odebrecht, fue entonces para lo que sirvió la apoteósica y lambona aclamación con estruendoso aplauso incluido que con tanta pusilanimidad le otorgó la Asamblea anual de la ANDI al fiscal Barbosa.

 Aclamación   que predispuso al país para escuchar una muy bien manipulada y selectiva información sobre Odebrecht, la misma que en esa rueda de prensa terminó exonerando precisamente a los que según la Comisión Anticorrupción de los E.U defraudaron la justicia americana y por supuesto al estado colombiano. 

La Asamblea de la ANDI terminó de idiota útil mandándole un mensaje equivocado al país acerca de unos funcionarios que ya veremos   en poco tiempo como otras autoridades terminarán demostrando que de verdad manipularon perversamente sus investigaciones y posteriores fallos, situación que de manera contundente se empezó a develar con la condena impuesta al Grupo Aval obligándolo a pagar tan onerosa multa.

Piensa uno como colombiano de a pie, que ante tan grandiosa exaltación hecha al funcionario Barbosa, que hoy funge como fiscal altamente cuestionado, el mismo que aprovechó el boato y la prensa alrededor de la Asamblea de la ANDI para publicar a cuatro vientos una abierta contradicción contra el gobierno en el asunto Odebrecht, además con claros visos no jurídicos sino descorteces en el desarrollo de su forma,

 Semejante actitud lo que le estaba era cerrando así la participación al presidente en el mismo escenario donde aplaudían a rajatabla a quien de manera desobligante había cuestionado equivocadamente al gobierno de Petro.

Creo que ante semejante conducta asumida por el fiscal Barbosa y aupada por la ANDI fue explicable la ausencia del presidente Petro en la clausura de dicha Asamblea.

El médico también al conocer una supuesta infiltrada en la terna para elección del nuevo fiscal, advirtió que el presidente debe corregir el error, ya que el país no puede estar condenado a más corrupción y que se necesita un nuevo fiscal ya.

Altos salarios

Tras la polémica suscitada por los altos salarios de varios ejecutivos en Colombia, el médico Ossa se pronunció así:

Recuérdenle al presidente que ciertamente un salario de 200 millones es por lo menos estrambótico en un país tan desigual como Colombia, pero aceptando lo anterior debemos entender que es el salario de un funcionario de un sector altamente  productivo de naturaleza privada, contrario pasa con los salarios de algunos de los directivos de las cajas de compensación familiar que manejan  también dineros del sector privado  es cierto, pero con destinación especifica de ley a satisfacer bienes y servicios del sector social, encaminados fundamentalmente a llevarle beneficios a los trabajadores y sus familias, con énfasis en quienes ganan menos de cuatro salarios mínimos.

allí no se produce plusvalía alguna, se administran unos recursos destinados por ley a mejorar o compensar algunos aspectos de la vida cotidiana de las familias de los trabajadores.

 ¿Cómo se explica   entonces que quienes administran esas cajas de compensación tengan los inmensos salarios que muchos de ellos tienen?

También entonces amerita, sr. Presidente, que se haga una revisión a fondo, por el Ministerio del Trabajo, de la relación costo beneficio, la misma que se debe medir en términos de eficiencia en generar rentabilidad social   por el manejo eficiente de los recursos del subsidio familiar administrados por las cajas de compensación familiar.

Acoso al Presidente

Sobre el acoso al Presidente Petro por la llamada oposición y el invento de una supuesta incapacidad, el analista expresó refiriéndose a una columna de opinión del exmagistrado José Gregorio Hernández, titulada, “Se hunde el barco”:

Mientras un puñado de opinadores de prensa del corazón, apoyados en un chisme de supuesta enfermedad del presidente Petro, lanzado irresponsablemente por aquel narrador de historias que con su cuento presagió el olvido que será, mientras los distraen las especulaciones maliciosas, se abstienen de leer documentos estos si serios, como la columna del gran colombiano y además probo jurista,  el Dr. Gregorio Hernández , porque este los pone a pensar una realidad pervertida en la que muchos de ellos están implicados como propiciadores o por lo menos como coadyuvantes de la tragedia que   parece venírsenos encima.

¿No le estará dando vergüenza al huérfano preferido del Sindicato Antioqueño, a ese buen redactor de historias, pero mediocre escritor, el mismo que a pasos agigantados se transforma en olvido, no sentirá vergüenza cuando ya empiezan a citarlo las cavernas del establecimiento como si fuera una autoridad psiquiátrica, a propósito del chisme suyo publicado con ínfulas de diagnóstico sicopstico del presidente?

Crímenes de estado

Finalmente, con el reconocimiento de la Fiscalía de varios crímenes de estado, el médico dijo:

Por supuesto que no es suficiente ni para las víctimas ni para el país que la Fiscalía haya terminado por aceptar la flagrante acción asesina del Ejército Colombiano.

Es urgente que las víctimas del genocidio tengan una más consecuente respuesta del estado y del expresidente Iván Duque, que nunca dijo nada al respecto de este acto genocida que puso una vez más en tela de juicio lo pervertido que está una gran parte de nuestras Fuerzas Armadas.

Necesitamos saber qué pasó con los genocidas, que pasó con la cadena de mando que permitió semejante tropelía.

¿Acaso es posible pensar que con solo aceptar la verdad de ese genocidio es suficiente para el estado crea que ahí terminó su deber?  por supuesto que no! y primero las víctimas y luego el resto de colombianos esperamos una acción más decidida del estado tendiente a reparar esas víctimas de semejante infamia.

Esto no puede quedarse como un recuerdo más de esta guerra desigual contra el pueblo colombiano.