miércoles, 2 de agosto de 2023

Hechos y promesas

Apenas inicia el Gobierno del Cambio y la esperanza está más viva que nunca.¡Adelante, pues mi presidente!

Juan Fernando Uribe Duque*/Opinión/ El Pregonero del Darién

Médico/Juan Fernando Uribe Duque
Todos dicen que el presidente Petro es un mentiroso, que es incumplido, que promete mucho y no cumple nada. Pero han de saber una cosa: Petro no tiene el poder, el poder lo tienen otros y el presidente aprovechando una serie de subterfugios - muchos de ellos a la vieja usanza de los que siempre nos han gobernado-, accedió por fin - luego de una lucha parlamentaria y política de más de treinta años- a la presidencia.

En otras palabras "se les metió al rancho" y no pudieron evitarlo, a pesar de estar acostumbrados a tomarse las elecciones y a hacer lo imposible por impedirlo.

Ser presidente de un país como Colombia es bien complejo, pues o se acepta el engranaje de toda la maquinaria mafiosa y corrupta que lo mueve, o se asume una postura nueva y si se quiere "progresista", esto es, con una nueva visión de la dinámica nacional para sacar del atraso y la pobreza a un territorio lleno de recursos y vida, pero sometido a una historia de exclusión y servilismo que derivó en una cruel realidad de odio y violencia. Es más, si miramos la situación actual de la humanidad, los ojos se detienen en Colombia y en un conflicto que, de no ser asumido con premura e inteligencia, nos seguirá destruyendo.

Ese es el escenario donde se ubica el presidente Petro y muchos - por no decir todos- le gritamos al unísono: ¡no prometa, ni hable tanto sólo cumpla!  pero es que gobernar "mandando" no es la forma. Gobernar mandando es lo que se espera de una dictadura o una tiranía, y el presidente lejos de ello es un demócrata, y de ese talante y de su talla moral, da cuenta este primer año de gobierno en el que ha modulado falsas coaliciones, ha calibrado ministerios, conociendo el terreno desde donde tiene que enfocarse para diseñar estrategias y evadir trampas, además de ir consolidando un equipo de gobierno a la par de una gran acción pedagógica que ha puesto en el tapete internacional toda la problemática y la situación actual del país.

¡La labor en este primer año ha sido titánica!

Ningún presidente se ha tomado la vocería ni se ha acercado tanto a las necesidades del pueblo como Gustavo Petro. Nadie antes ha estado más cercano ni ha constituido una simbología popular más inclusiva. La visión de Colombia bajo su mandato es otra, la verdadera, la mestiza, la indígena, la raizal, la negra, la de las costas y las cuencas de los ríos, la de la selva. La pequeña fracción andina colonial y anacrónica se alimenta ya de una nueva conciencia nacional y eso se lo debemos a la labor incansable de nuestro presidente.

El buen gobierno es el que se hace obedeciendo (sin desconocer los intereses de una élite de politicastros corruptos aliados con delincuentes o intereses trasnacionales oscuros) a las necesidades del pueblo y al afán de conservarnos como territorio sagrado respetando y cuidando nuestros recursos y despertando una conciencia contra la peor e inmediata amenaza de la humanidad: el cambio climático.

Lo que menos debe hacer el presidente al terminar este primer año es caer en la trampa, esa que dice "habla mucho pero no hace nada, es buen orador, pero pésimo gerente" "mire como prometió rebajarles el sueldo a los congresistas y no lo hizo"… pero es que es muy difícil, casi imposible arrimarse al poder y empezar a roerle las raíces para hacerlo tambalear y caer.

Todo es un proceso y la acción del presidente ha sido ardua y constante, de la mano del pueblo, inteligente y sagaz como tan furiosa y agresiva ha sido y será la reacción del establecimiento que ataca soterrada, desde la sombra, disfrazada, activando títeres que vociferan por "Él", insultan y predisponen, ponen en el cepo a su hijo - al parecer con evidencias falsas- y esperan que cometa errores para destruirlo. Pero no, Gustavo Petro es conocedor de viejos ardides y por más que traten de amilanarlo y hacerle flaquear, le sigue cumpliendo a los tenderos, a las mujeres trabajadoras, a los campesinos, a los estudiantes, a los pensionados y a las veedurías por él creadas para consolidarse como presidente y líder de un país en caos.

A veces se nos olvida, en esta coyuntura de desafueros delincuenciales, que el desempleo disminuyó a un 9%, que el dólar sigue bajando y que la canasta familiar básica también, que la economía popular se reactiva y la inflación está bajo control, que la deforestación se está controlando y que la deuda externa está siendo negociada por actividad climática y que los Estados Unidos nos apoyan en la nueva lucha contra el narcotráfico y que los pobres ya tienen su renta básica.

Que las importaciones de bienes suntuarios y alimentos están a la baja y la agricultura se reactiva con la entrega de tierras al campesino, que la industria nacional se fortalece, que los planes de restauración del ferrocarril y la nueva flota mercante son prioritarios…

Apenas inicia el Gobierno del Cambio y la esperanza está más viva que nunca.

¡Adelante, pues mi presidente!

*Médico Pediatra.