jueves, 31 de agosto de 2023

La escuela de La Balsa, no se puede dejar hundir

Hoy dicho centro educativo recibió una donación de libros. Una esperanza para sus profesores y una sonrisa para los niños.

 Redacción General/El Pregonero del Darién

"La Alegría de Leer"
Si bien el Centro Educativo Rural La Balsa Alta Cooperativa en Apartadó Antioquía, está demasiado cercano al perímetro urbano, también es cierto que es uno de los más abandonados, hasta allí llegamos motivados por la artista plástica, Kamila Pereira, preocupada por la situación de estos estudiantes.

Gracias "Sueñomotora"

Primero nos impulsó el ingeniero Gonzalo Lalinde desde su “Sueñomotora” una organización social, con mucho ánimo y cero lucros que funciona desde un espacio que le han “invadido” a la Universidad Pontificia Bolivariana en el barrio Laureles de Medellín y de donde esperamos nunca sean desalojados por el bien de la educación en Colombia. Ellos, Universidad y Sueñomotora, ejercen una convivencia pacífica en torno a la educación.

Los estudiantes recibieron un libro
 autografiado, del periodista,
Wilmar Jaramillo Velásquez.
Después se sumó la voluntad del profesor Robinson Palacio Moreno, y así sucesivamente, luego vendría El Pregonero del Darién, la Fundación Forjando Futuros, con su vocera Aleyda Gaitán y el maestro de la plástica, Rubén Darío Valencia.

El primer paso lo daría la “Sueñomotora” que mandó la primera donación de libros, después la señora Aleyda y el maestro Valencia, reunieron más libros y finalmente el periodista Wilmar Jaramillo Velásquez, le entregó a cada estudiante y a cada profesor un ejemplar autografiado de su obra: Crónicas del Camino, Tomo II, con el siguiente mensaje:

Una escuela que necesita
 mucho acompañamiento.
La mejor medicina para ejercitar el cerebro, es la lectura, la idea no es otra que promover la lectura entre los estudiantes, de la mano de sus profesores.

La cita fue hoy 31 de agosto, cuando llegamos hasta la escuela para hacer entrega de los libros a unos estudiantes ávidos de conocimiento, que no requieren sino una mejor atención estatal, la mera batería de baños es un desastre, techos de eternit sin cielo rasos, que azotan a los alumnos en tiempos de verano, tampoco hay carretera, la misma que unas veces aparece pavimentada en titulares de prensa pero que siempre ha sido una trocha.

En medio de tantas dificultades robamos una sonrisa a los niños, quienes recibieron con agrado los libros y unos profesores que vieron por un momento un poco de esperanza.

La infraestructura está en
lamentables condiciones.
Al final de la jornada el profesor, Robinson Palacio Moreno, agradeció a la “Sueñomotora” y a su mentor, el ingeniero, Gonzalo Lalinde, al director del Pregonero del Darién, Wilmar Jaramillo Velásquez, a la vocera de la Fundación Forjando Futuros, Aleyda Gaitán, y a los artistas plásticos, Kamila Pereira y Rubén Darío Valencia por su aporte a la escuela.