sábado, 8 de julio de 2023

¿Definitivo cese al fuego?

El plazo ha vencido y los pasos que se están dando son los correctos y la PAZ es el primero y urgente, pues necesitamos liberar el campo del yugo de la violencia armada.

Juan Fernando Uribe*/Opinión/ El Pregonero del Darién.

Médico/Luis Fernando Uribe.
De nuevo la PAZ TOTAL está en primer plano con otro "cese al fuego" con el ELN.

Pocos creen, es más, están convencidos que es una mentira o una treta del presidente para hacer pactos con la guerrilla y acabar de tomarse el poder, o para disponer de un instrumento de manipulación electoral en los próximos comicios de octubre.

Pero nada más lejano de esa suposición, pues es apenas un inicio de lo que podría ser en algún futuro, por ahora no cercano, un acercamiento a la legalización del negocio del narcotráfico y toda su acción periférica que incluye guerrilla residual y bandas multicrimen, y que, de ser posible, traería paz y prosperidad a Colombia.

El ELN está fragmentado en grupos sin un ordenamiento central; cada uno, al parecer, obedece a un comandante con una historia y territorio propios. La otrora comandancia central, ya con sus envejecidos y cansados personajes, quieren pactar una salida digna como aconteció con los viejos jerarcas desvirtuados de las Farc.

Las épocas cambian y sus protagonistas también. Colombia en los últimos  40 años se convirtió en un narcoestado a ojos vistas: políticos, presidentes, periodistas, empresarios, industria agrícola y del entretenimiento, contrabando, construcción, importaciones, y demás fenómenos anexos al lavado de activos, han sido permitidos por una jurisprudencia amañada y corrupta cuyas acciones convirtieron a Colombia en un país sin alma y sin ley, al vivir sólo de las limosnas que el saqueo y la codicia produjeron y que ahora, ya en el final… o en el principio de una nueva era, hace que nos preguntemos hacia dónde nos quiere conducir este nuevo gobierno.

Al parecer las respuestas son claras dependiendo de que se lleven a cabo unas reformas necesarias para ingresar a una senda de desarrollo con instituciones públicas inclusivas lejos de monopolios de corruptos y capitalistas sin visión social.

El plazo ha vencido y los pasos que se están dando son los correctos y la PAZ es el primero y urgente, pues necesitamos liberar el campo del yugo de la violencia armada y tratar de volver productiva socialmente la tierra dándole además al colombiano la garantía de sus derechos por un Estado competente, y no por ricachones corruptos expertos en repartir las migajas después del botín.

El cese bilateral del fuego con el ELN servirá para saber hasta dónde tienen poder las disidencias que surgirán y con qué carácter van a actuar, si en el político o en el meramente militar terrorista protegiendo cultivos y rutas.

Si el cese es real, se abre la posibilidad que el comercio y producción de cocaína inicie un tránsito hacia la legalidad al igual que se hizo con la empresa del licor, el tabaco, el café y posiblemente la marihuana de ser aprobada en la próxima legislatura.

El presidente Petro tiene prisa y el país no da espera, más ahora cuando se destapan antiguas podredumbres y los amables payasos que fungían como políticos, han mostrado su laya delincuencial y corrupta, por no decir asesina y genocida, un par de términos que me hacen latir el corazón con rabia y profunda tristeza.

*Médico pediatra.