martes, 11 de julio de 2023

El "Cañizalismo", flor de un día

Y es que la alianza Arteaga-Rangel, sumado al abandono del Centro Democrático, son una fuerte estocada para el "Cañizalismo" que, como lo dije en otra ocasión fue flor de un día. La soberbia paga su precio.

Wilmar Jaramillo Velásquez/Opinión/ el Pregonero del Darién.

Wilmar Jaramillo Velásquez
Durante las últimas marchas de la extrema derecha contra las reformas sociales del presidente Petro, algunos ciudadanos respondían en redes sociales con diferentes frases, entre ellas esta que llamó mucho la atención: “Vi una marcha donde los esclavos pedían al gobierno que no les quitara el látigo a los amos”

Pero cómo explicarle esto a un pueblo políticamente analfabeto, que no lee, que lo poco que sabe se lo cuentan terceros porque lo leyeron en Semana o en el colombiano, cómo decirles que estos monstruos políticos que hoy hunden las reformas que justamente los beneficiarán, también se nutren, se alimentan de los presupuestos y la burocracia local y regional, de la misma reposición de votos.

Partidos como Cambio Radical, el Centro Democrático, el Partido Liberal, el Partido Conservador, el Partido de la U, que hoy celebran la caída de la reforma laboral y que luchan a brazo partido para hundir la reforma a la salud, reformas con las cuales el gobierno busca devolver algo de dignidad en el trabajo y una mejor atención en salud, son  máquinas electoreras que sobreviven con los votos de los pobres a los que explotan sin piedad y han convertido en esclavos.

Estos carteles en los que se convirtieron los viejos y desgastados partidos políticos, son fuentes en la provincia, donde menos escuelas y universidades existen; es allí donde más votos logran, el voto calificado es muy escaso y de eso se valen ellos para volver cada cuatro años con el mismo discurso mentiroso, el mismo tamal, el falso abrazo, la fingida sonrisa y la media de ron.

Basta con mirar el panorama de Apartadó, no podría ser más sombrío, los amigos de la reelección, los que consideran que el actual gobierno es tan bueno como para reelegirlo, votarán por el sucesor del trono de Cañizalez, el mismo paquete publicitario, los mismos aliados, la misma recua de contratistas siguiéndolo, el mismo discurso. No se han atrevido a cambiar ni una coma.

Siempre lo he manifestado públicamente, el candidato del continuismo pagará la soberbia de Felipe Cañizalez, lo afectará fuertemente el daño colateral. Un movimiento que generó grandes expectativas, pero que fue flor de un día.

Y es que la alianza Arteaga-Rangel y el abandono del Centro Democrático, son una  fuerte estocada  para  el "Cañizalismo". La soberbia paga su precio.

El Partido Liberal, el enemigo número uno del cambio, el palo en la rueda de la reforma a la salud para los pobres, se la juega con otra carta más crítica todavía, a la que hoy se suma no solamente el agónico Centro Democrático sino otra estela de microempresas políticas.

Cuánta razón maestro Enrique Santos Discépolo cuando nos dijo en su inmortal Cambalache:

“Pero que el siglo 20 es un despliegue
De maldad insolente, ya no hay quien lo niegue
Vivimos revolca'os en un merengue
Y, en el mismo lodo, todos manosea'os”

Y hablando de microempresas, ahora sí que se han cotizado ya que los dos punteros en este municipio deberán comprar lo que les vendan y al precio que les impongan, en el desespero por sellar la victoria, ahí uno entiende por qué presentan estas candidaturas sin ningún futuro ni opción de triunfo, son eso, microempresas huecas, sin partido, sin propuestas, sin ideología, prestas a subastarse al mejor postor, al que más pague. Allí terminaron revolcados en el mismos lodo, liberales, esperanzados y Centro Democrático.

El Pacto Histórico después de muchos palos de ciego, logró cerrar filas con un candidato nuevo, joven, con un discurso fresco, que hoy busca afanosamente sumar otras fuerzas y sin duda dará una pelea digna, limpia, en nombre de los alternativos, del progresismo, de aquellos que aún no se dejan cautivar por el ron, el tamal y la mentira de cada cuatro años. Canalizará el voto de la decencia, de la dignidad.

Y es que el panorama de Apartadó es el mismo de todo el país, los pobres votando por sus verdugos, alimentando esa máquina electoral de la vieja clase política, para que nos siga castigando, para que los grandes negociados de la corrupción sigan haciendo de las suyas con los presupuestos públicos, bajo la más tenebrosa impunidad.

En Carepa por ejemplo, el alcalde está en una titánica lucha por hacerse reelegir en cuerpo ajeno, su candidata nunca logró alzar vuelo, está aterrorizado del relevo con alguien que no le tape la estela de cochinadas dejadas en su mandato y que ya la Contraloría comienza tímidamente a destapar y eso faltando por auditar el año 2023, el más importante de las inversiones.

Ya el Partido Liberal le dio la espalda, ya no es el emperadorcito que se jactaba alagando al otro emperador Julián Bedoya, hoy  en desgracia, el sol se pone a sus espaldas como tenía  que ser.

En Carepa como en los demás municipios, también hay como mínimo dos microempresas engañando a sus electores a la espera de un comprador. Ya veremos.

Tal vez el único municipio de Antioquia donde han podido armar un bloque alternativo serio y con opciones de poder es en Carepa, donde el Pacto Histórico se la juega contra poderosas maquinarias de la politiquería tradicional y a monstruosos capitales, que han convertido la campaña en un verdadero mercado persa.

El amplio grupo de partidos que avala la candidata del Pacto Histórico, la ponen en un escenario muy favorable, sumado a sus propuestas innovadoras.

La decisión de César Gaviria de negarle el aval a Julián Bedoya, amo y señor de Carepa, codueño de la actual administración, es una ventaja para los demás contrincantes.

Y como si algo le faltara a este sombrío panorama, partidos de los cuales sus electores esperaban tanto como, el Verde o Independientes, también se dedicaron a respaldar de lo peor en la plaza pública.

Nos hace falta mucha educación, cultura política, estamos lejos del voto de opinión, aunque hemos logrado significativos avances en varias ciudades capitales, el camino es largo y difícil, pero estamos intentando.

Ver hundir las grandes reformas sociales del gobierno por la soberbia y los intereses personales de estos carteles políticos que hoy son opcionados a dominar la provincia, es la frustración más grande que un demócrata pueda sufrir.

Pereira/julio/ 2023.