jueves, 13 de julio de 2023

El maestro escribió su mejor historia

Sin mucho preámbulo y luego que numerosos periodistas escribieran sobre su vida y otra, fue el propio maestro Julio Carlo Angulo quien deslumbró al auditorio al escribir su propia historia.

Wilmar Jaramillo Velásquez/El Pregonero del Darién.
Ethys María Galvis, la modelo  que
pintó el maestro. Al centro la obra.
Esta noche se dio apertura a la exposición Raíces del artista plástico de San Juan de Urabá, Julio Carlo Angulo, en el Palacio de la cultura Rafael Uribe Uribe, 19 cuadros en diferentes técnicas y una escultura.

El maestro sorprendió a sus colegas en la plástica, como algunos críticos por su reaparición después de tres décadas alejado de estos escenarios.

Allí se encontraría con una de sus modelos, Ethys María Galvis, a quien plasmó en una de sus pinturas cuando tenía 17 años, hoy tiene 35. Esos encuentros no dejan de ser emotivos.

La exposición estará abierta durante un mes y medio, hasta septiembre, dijeron sus organizadores.

Todos quieren la foto  con el maestro
Sin embargo, el hecho más notorio de este acto fue la historia escrita por el maestro en la cual hizo una radiografía de su trasegar por el arte, sus inicios, nota que acompañó de anécdotas en la que aparece hasta el nobel Gabriel García Márquez.

Aquí la nota completa escrita por el Maestro Julio Carlos Angulo, presentada durante la apertura de su exposición en la ciudad de Medellín.

La mejor nota

Este 2023 estoy celebrando 50 años de haberme gradúate de Maestro en Pintura y Dibujo en la Escuela de Bellas Artes de la ciudad Cartagena de Indias, hoy Universidad de Artes. A partir del 3 de noviembre de 1973, comienza una serie de acontecimientos que enriquecen la historia de mi vida artística.

Y paralela a la celebración de estos 50 años, también se teje la historia de una pareja que contribuyó decididamente a mis grandes aspiraciones por hacer una realidad mi proyecto de vida como artista. Ya, les contaré la historia de Juan Manuel y María Teresa. 


Los asistentes dialogan con el maestro

Durante el tiempo que estudié artes plásticas fui becado por el departamento de Bolívar, sin embargo, para aumentar mis recursos económicos yo fabricaba espátulas para escultura y herramientas para los otros estudiantes.

 Pero la mayor ayuda venía de los dibujos que hacía con acuarela y plumillas, generalmente de los sitios coloniales y de interés turísticos que gustaba mucho a los extranjeros, estos paisajes que escogí, y que repetía con frecuencia eran: garitas, trozos de muralla, la puerta de entrada al Fuerte del Pastelillo, el Club de Pesca y otros; hechos con una rapidez y destreza, que me hizo entender que estaba incursionando en la acuarela, una de las técnicas considerada difíciles en las artes plásticas.

Se abrió la exposición
Cada semana surtía buen número de los almacenes de turismo de la Ciudad Heroica, con paquetes de plegables que llevaban mis dibujos, al mismo tiempo que recibía el pago de los que se habían vendido.

Un día de rutina de final del mes de octubre, la señora Juanita Leal, dueña de una de las tiendas de turismo, me dijo que había una pareja de turistas que le gustó mucho mis pinturas y querían ayudarme para que expusiera mis cuadros en una galería de Medellín, ellos eran Juan Manuel y María Teresa, estaban en luna de miel en el Hotel Caribe y viajaban de regreso a su nueva casa en una semana.

Disfrutando del buen arte
-Hubo un detalle que quiero anotar, había un boom literario en esos días y muchos de mis compañeros pintores nos habíamos leído la primera edición de Cien Años de Soledad.

Sucedió que cuando fui a llevarles un presente y despedir en hotel a mis nuevos amigos, en una de las columnas de la edificación, estaba recostado Gabriel García Márquez, lo saludé: buenas tardes maestro, buenas tardes joven, inclinando la cabeza, me contesto.

La pareja de recién casados viajó y a los quince días yo también viajé a Medellín con 18 cuadros, muy ilusionado, con la intención de hacer mi primera exposición, pero no fue possible, sólo se hizo realidad el año siguiente en el Centro Colombo Americano de la ciudad de Medellín, después  siguieron exposiciones en Barranquilla, Manizales, Cali, Cartagena, Bogotá, Países Caribeños, Europa y África, y mucha actividad artística por casi tres décadas seguidas y así fue pasando el tiempo, que hasta perdí el contacto de quien me apoyó en mis inicios. 

El maestro Julio Carlo
 Angulo, con su hija Elba
 Rosario, durante la ceremonia.
Sucedió que, en octubre de 2020, en plena pandemia, lograron encontrar mi nombre en Facebook, algo que también yo había intentado en las redes sociales, pero me aparecían muchas personas con el mismo nombre y eran jóvenes.

Reiniciada nuestra amistad me enteré que María Teresa había muerto hace ya 22 años, de no ser así estarían celebrando sus bodas de oro de casados este año.

Juan Manuel está aquí en Medellín como invitado especial a esta inauguración.

Hace 3 horas me informa que no puede asistir por que tiene la “virosis esa” debe ser la misma que casi no me permite a mi estar en el acto inaugural de mi segunda exposición después de más de 30 años.

Por hacer possible la realización de esta exposición muchas gracias a Juan Correa, Jorge Longas y todo el Equipo de Agenda Palacio, del área de artes visuales y demás personal del ICPA.

Gracias por el apoyo de mis hijos que aquí están acompañándome, Carlos y Elba Rosario, y los amigos José Pauth, Edwin Pauth, Eneida Vellojín, mi ahijado Esteban López, Abigail Castro, Mario Vargas, Luz Eleyda Barrios, Luifo: Fotógrafo del Arte, a todos mis compañeros pintores y artistas aquí presentes.  

Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe-julio-13/2023.