Él es un joven que visionó en el campo una oportunidad para construir un proyecto de vida familiar y personal.
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| La familia retomó sus actividades en su parcela. |
En
1996, por amenazas, varias familias, incluida la de Luis, abandonaron la única
forma de subsistencia que tenían: la explotación de la tierra. Esta familia,
específicamente, se desplazó a la Comuna 13, de Medellín, de donde nuevamente
fueron desplazados y, finalmente, los hijos crecieron en Copacabana, Antioquia.
Aunque
estos beneficiarios de restitución son de avanzada edad, cuentan con el apoyo
de sus hijos. Uno de ellos, Alan David Padierna Goez de 27 años, es estudiante
de segundo semestre de Agronomía de la Universidad Abierta y a Distancia UNAD.
“Crecí con la ilusión de mi papá que siempre
decía, “cuando me entreguen la tierra”. Le decíamos que vivía de ilusiones y
ver que, si fue así, y aunque no tiene la misma fuerza, va al campo conmigo. Lo
he escuchado expresar mientras está sentado mirando la parcela: “nunca creí que
me volvería a tomar un tinto en mi finca”, eso lo llena a uno como hijo; te
enseña a apreciar”, expresó Alan.
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| Ahora desde la academia, quieren mejorar la producción agropecuaria. |
Además,
la familia cuenta con un proyecto productivo de más de 39 millones de pesos
desembolsado por la Dirección Territorial Apartadó de la URT para ganadería, y
como seguridad alimentaria, desarrollan el cultivo de yuca, proyecto acompañado
por profesionales de la entidad, quienes brindan la asesoría técnica necesaria
para la consolidación del recurso invertido. Iniciativas que apoya Alan David
porque son parte del patrimonio familiar y por la vocación que le ha generado
despertar cada día rodeado de naturaleza.
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