jueves, 6 de julio de 2023

Los césares de la decadencia

Ver las cavernas de Andrés Pastrana, Álvaro Uribe, Germán Vargas Lleras, Cesar Gaviria Trujillo o a Iván Duque, armar bloque para atajar el cambio, es un chiste cruel.

 Wilmar Jaramillo Velásquez/Opinión/ el Pregonero del Darién.

Wilmar Jaramillo Velásquez
El propio Gustavo Petro advirtió que el cambio no sería fácil y el pueblo colombiano, el excluido durante décadas, así lo está viviendo, la manguala de los comerciantes de lo público ha puesto sus baterías desde el Congreso para que defiendan sus privilegios y hundan las reformas al costo que sea.

En campaña también se unieron para evitar el triunfo del cambio, su slogan era “El que sea menos Petro” y el pueblo los derrotó, ahora Vargas Lleras, un delfín que busca apaciguar su eterna frustración presidencial atacando las reformas, llama públicamente a la resurrección del nefasto Frente Nacional e intenta traer de ultra tumba a personajes tan siniestros como: Cesar Gaviria, Álvaro Uribe o Andrés Pastrana, busca resucitarlos para armar un bloque  que  detenga el cambio “Como sea” como lo hicieron  en el Frente Nacional, me imagino que a punta de  bala si fuere necesario.

Para estos negociantes de lo público, poco  importa  que la economía  esté creciendo, que el desempleo haya  bajado, que el dólar esté cayendo, que  la inversión extranjera esté llegando a  cifras record, históricas, que  la comunidad  internacional se sienta cómoda  con las políticas de  cambio y que los organismos multilaterales las respalden, para  ellos es más  importante armar una alianza con los medios de desinformación propiedad  del empresariado, para repetir todos los días  que el país está  mal y entrar  a pescar en río revuelto para tomarse  las elecciones regionales de octubre próximo.

Estos apátridas en un país con una mediana justicia estarían presos por el pánico económico que están causando, por el terrorismo que promueven desde sus tribunas comunicativas, los colombianos les importamos un comino, solamente importan sus negocios personales, seguir ordeñando la vaca en la que convirtieron el estado.

La idea de Vargas Lleras es risible, pero peligrosa, esas cavernas tienen la plata y los medios de desinformación, cuentan con amplio respaldo en los sectores más retardatarios del país, dispuestos a repetir los pasajes más nefastos y dolorosos de la historia colombiana, ignorando incluso que al quemar la casa con ellos adentro serían grandes perdedores.

Como les duele ver a Petro en la Guajira, no comprando votos ni vendiendo nuestros recursos naturales sino corrigiendo la miseria que ellos sembraron, llevando agua, medicinas, educación y esperanza.

No soportan ver a Petro aplaudido en los más existentes escenarios internacionales, mientras que a ellos los abuchean.

No pueden dormir porque el estamento militar no atendió sus llamados de golpe y poco a poco fueron entendiendo que estaban frente a un estadista, a migo de la fuerza pública, amigo de la vida, de la paz y enemigo de la guerra, del trabajo sucio a lo que los expusieron por años. Que nuestro ejército tenía que estar del lado del pueblo y no apuntándole con las armas.

Como les molesta el intento de buscar la paz con las organizaciones más criminales y primarias del país para seguir viviendo de la guerra, robándose los presupuestos de la seguridad nacional, despojando tierras y desplazado campesinos que ha sido su modus operandi en décadas.

Una extrema derecha, desgastada, obsoleta, hueca, sin ideas, enquistada en el discurso del Frente Nacional, que no evoluciona, que no acepta el cambio, cavará su propia sepultura en la historia de Colombia.

Desde luego que el pueblo no se quedará cruzado de brazos viendo como destruyen las reformas, como quieren matar la esperanza de un cambio esperado y luchado por más de un siglo, no la tiene fácil el señor Lleras y sus sátrapas, como no la tuvieron durante la campaña electoral.

Petro ha logrado en poco tiempo cosas asombrosas, sacar a la cómoda ultra derecha, llevarla de su zona de confort a las calles para conocer de qué estaba hecha, eso fue épico, pero más importante verlos marchar con las garantías que al pueblo le negaron, sin que les sacaran los ojos, los torturaran, descuartizaran y arrojaran sus cuerpos a los ríos o violaran a las mujeres en las unidades policiales, lograron marchar sin contratiempo alguno.

Otro logro es unir a Vargas Lleras y su trío da cadáveres políticos para encabezar la guerra declarada en su contra y sus reformas, para que reciban la última estocada en las urnas.

Tampoco sobra recordarle a este supuesto adalid de la democracia que, su partido tiene 19 congresistas condenados por parapolítica, varios gobernadores y alcaldes destituidos por corrupción y que su autoridad moral para oponerse al cambio es cero, queda expuesto como un cínico sinvergüenza.

Y para cerrar con broche de oro, el Centro Democrático, socio natural y de andanzas de Lleras, apenas si tiene tiempo de responder ante los estrados judiciales, no solamente por los crímenes de estado, caso que está al rojo vivo, mientras aumenta el número de militares confesando, sino que acaban de quemar otro fusible, un excandidato presidencial, para proteger al patrón y a Iván Duque y la respuesta es que investiguen a Santos y a Petro, ya no habrá cortina de humo que los proteja, les llegó el día del Armagedón.

Urabá/julio/2023.