Ver las cavernas de Andrés Pastrana, Álvaro Uribe, Germán Vargas Lleras, Cesar Gaviria Trujillo o a Iván Duque, armar bloque para atajar el cambio, es un chiste cruel.
| Wilmar Jaramillo Velásquez |
En campaña
también se unieron para evitar el triunfo del cambio, su slogan era “El que sea
menos Petro” y el pueblo los derrotó, ahora Vargas Lleras, un delfín que busca apaciguar
su eterna frustración presidencial atacando las reformas, llama públicamente a
la resurrección del nefasto Frente Nacional e intenta traer de ultra tumba a
personajes tan siniestros como: Cesar Gaviria, Álvaro Uribe o Andrés Pastrana,
busca resucitarlos para armar un bloque
que detenga el cambio “Como sea”
como lo hicieron en el Frente Nacional,
me imagino que a punta de bala si fuere necesario.
Para
estos negociantes de lo público, poco
importa que la economía esté creciendo, que el desempleo haya bajado, que el dólar esté cayendo, que la inversión extranjera esté llegando a cifras record, históricas, que la comunidad
internacional se sienta cómoda
con las políticas de cambio y que
los organismos multilaterales las respalden, para ellos es más
importante armar una alianza con los medios de desinformación
propiedad del empresariado, para repetir
todos los días que el país está mal y entrar
a pescar en río revuelto para tomarse
las elecciones regionales de octubre próximo.
Estos apátridas
en un país con una mediana justicia estarían presos por el pánico económico que
están causando, por el terrorismo que promueven desde sus tribunas
comunicativas, los colombianos les importamos un comino, solamente importan sus
negocios personales, seguir ordeñando la vaca en la que convirtieron el estado.
La idea
de Vargas Lleras es risible, pero peligrosa, esas cavernas tienen la plata y
los medios de desinformación, cuentan con amplio respaldo en los sectores más retardatarios
del país, dispuestos a repetir los pasajes más nefastos y dolorosos de la
historia colombiana, ignorando incluso que al quemar la casa con ellos adentro
serían grandes perdedores.
Como
les duele ver a Petro en la Guajira, no comprando votos ni vendiendo nuestros
recursos naturales sino corrigiendo la miseria que ellos sembraron, llevando
agua, medicinas, educación y esperanza.
No
soportan ver a Petro aplaudido en los más existentes escenarios
internacionales, mientras que a ellos los abuchean.
No
pueden dormir porque el estamento militar no atendió sus llamados de golpe y poco
a poco fueron entendiendo que estaban frente a un estadista, a migo de la
fuerza pública, amigo de la vida, de la paz y enemigo de la guerra, del trabajo
sucio a lo que los expusieron por años. Que nuestro ejército tenía que estar
del lado del pueblo y no apuntándole con las armas.
Como
les molesta el intento de buscar la paz con las organizaciones más criminales y
primarias del país para seguir viviendo de la guerra, robándose los presupuestos
de la seguridad nacional, despojando tierras y desplazado campesinos que ha
sido su modus operandi en décadas.
Una
extrema derecha, desgastada, obsoleta, hueca, sin ideas, enquistada en el
discurso del Frente Nacional, que no evoluciona, que no acepta el cambio, cavará
su propia sepultura en la historia de Colombia.
Petro
ha logrado en poco tiempo cosas asombrosas, sacar a la cómoda ultra derecha, llevarla
de su zona de confort a las calles para conocer de qué estaba hecha, eso fue épico,
pero más importante verlos marchar con las garantías que al pueblo le negaron,
sin que les sacaran los ojos, los torturaran, descuartizaran y arrojaran sus cuerpos
a los ríos o violaran a las mujeres en las unidades policiales, lograron marchar
sin contratiempo alguno.
Otro
logro es unir a Vargas Lleras y su trío da cadáveres políticos para encabezar la
guerra declarada en su contra y sus reformas, para que reciban la última
estocada en las urnas.
Tampoco
sobra recordarle a este supuesto adalid de la democracia que, su partido tiene
19 congresistas condenados por parapolítica, varios gobernadores y alcaldes
destituidos por corrupción y que su autoridad moral para oponerse al cambio es
cero, queda expuesto como un cínico sinvergüenza.
Y para cerrar
con broche de oro, el Centro Democrático, socio natural y de andanzas de Lleras,
apenas si tiene tiempo de responder ante los estrados judiciales, no solamente
por los crímenes de estado, caso que está al rojo vivo, mientras aumenta el
número de militares confesando, sino que acaban de quemar otro fusible, un excandidato
presidencial, para proteger al patrón y a Iván Duque y la respuesta es que
investiguen a Santos y a Petro, ya no habrá cortina de humo que los proteja,
les llegó el día del Armagedón.
Urabá/julio/2023.

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